El secreto de las amistades duraderas

¿Qué provoca que las personas se vuelvan amigas? ¿Y por qué algunas amistades duran y otras no? Un artículo publicado en el sitio Psychology Today reunió una serie de estudios que arrojan una buena cantidad de claridad sobre el tema. Los puntos principales, bastante prácticos, se listan a continuación.
Además de algunos factores básicos, como tener contacto con la persona con cierta regularidad (finalmente, es la única manera de conocerla mejor y profundizar en nuestros lazos emocionales) y tener cosas en común, dos aspectos son fundamentales para que se pase de la posición de un simple conocido al de un amigo:

1. Disposición a abrirse.
Según Beverley Fehr, investigadora de la Universidad de Winnipeg y autora del libro "Friendship Processes", lo que determina que pasemos de simples conocidos a amigos es la disposición de abrirse y revelar asuntos más personales al otro – necesario de ambos lados. "En las etapas iniciales de la amistad, esto tiende a ser un proceso gradual. Una persona asume el riesgo de revelar información personal y ‘prueba’ si la otra hace lo mismo", dice Fehr. Aquí, la reciprocidad es esencial para que la cosa funcione, porque conduce a otra condición importante:

2. Intimidad.
Según Fehr, las personas con buenas amistades del mismo sexo tienen una buena comprensión de lo que implica la intimidad: estas personas saben cómo abrirse y expresar sus emociones, saben lo que significa cuando el amigo les cuenta algo y respetan los limites – entienden, por ejemplo, que la sinceridad no significa hablar todo lo que les viene a la cabeza, especialmente en lo referente a las opiniones sobre la vida y los gustos del otro. Es por eso que otras condiciones referidas fueron la aceptación, la lealtad y la confianza. Estas cualidades fueron consideradas más importantes que las ayudas prácticas, como el préstamo de dinero.

¿Por qué algunas amistades duran y otras no?

Bueno, ya hemos entendido lo que enciende la mecha de una amistad. Pero hay otro factor, uno propuesto por las psicólogas sociales Carolyn Weisz y Lisa F. Wood, de la Universidad de Puget Sound, en Tacoma, Washington, que resulta fundamental para hacer que las amistades duren: el apoyo a nuestra identidad social. En otras palabras, buscamos amigos que entiendan y acepten la idea que tenemos sobre nosotros mismos y nuestro papel en la sociedad o en el grupo del que formamos parte – lo que puede relacionarse con la religión, etnia, profesión o incluso la participación en algún club.
Para llegar a esta conclusión, las psicólogas dieron seguimiento a un grupo de estudiantes universitario durante años hasta su graduación, solicitándoles regularmente que describieran sus niveles de proximidad, contacto, apoyo general y apoyo de identidad social que sentían respecto a sus amigos del mismo sexo. La conclusión fue que todos estos factores ayudan a predecir si la amistad sería mantenida o no. Pero un único factor puede predecir quienes serían elevados a la posición de mejores amigos: las personas, en estos casos, eran parte de un mismo grupo (fraternidad, equipo, etc.) o por lo menos apoyaban y reafirmaban el papel del amigo dentro de ese grupo. Un cristiano podía tener como mejor amigo a alguien que no tuviera religión, siempre que ese amigo apoyara su identidad como cristiano. Y, como tenemos varios papeles en la vida, lo más probable es que nuestro mejor amigo esté relacionado con el papel que resulta más importante para nosotros, que mejor representa nuestra identidad.

¿Por qué seleccionamos así a los amigos? Según el estudio, además de que esto implica mayores niveles de intimidad y comprensión, también tiene que ver con el incremento de la autoestima. Ese sentido de identidad que influencia hasta a los adictos a las drogas. Otro estudio de Weisz concluyó que las personas eran más propensas a dejar los vicios después de tres meses, cuando sentían que sus papeles y sentido de identidad entraban en conflicto con el uso de drogas.

"Nuestras identidades sociales son tan importantes para nosotros que estamos dispuestos a quedarnos con las personas que apoyan nuestra identidad social y alejarnos de aquellas que no hacen eso. Incluso podemos cambiar de amigos, cuando los viejos no apoyan nuestra visión actual de nosotros mismos", dice el artículo. "La sabiduría popular dice que escogemos a los amigos debido a quiénes son. Pero en realidad, los estimamos por la forma en que apoyan el quiénes somos".

Cómo mantener la amistad.

Según Debra Oswald, psicóloga de la Universidad de Marquette (en Wisconsin, EUA), que estudió las relaciones entre voluntarios que estaban cursando la educación media y sus mejores amigos, hay cuatros comportamiento básicos necesarios para mantener la relación – que aplican para todo el mundo, sin importan si se tienen 15 o 80 años.
Los dos primeros son puntos que exploramos bastante hasta ahora: tomar la iniciativa de abrirse y apoyar a nuestros amigos. El tercer punto es la interacción. No importa si tu amigo es tu vecino o vive en otro continente: necesitas tener contacto con él, ya sea escribiendo, conversando por teléfono o visitándolo. Con la Internet (aunque no siempre), la distancia física tiene poco efecto sobre nuestra capacidad de mantener contacto con una amistad.

Y finalmente, es importante ser positivo. Precisamos de abrirnos con nuestros amigos, pero sin que eso signifique estar hablando durante horas y horas sólo para ver el lado negativo a todo. Está claro que parte de la amistad involucra estar ahí en los momentos más difíciles de la vida, a fin de cuentas, la intimidad que hace que una amistad prospere debe ser algo agradable y que haga el bien en ambas partes.

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