Te enamoraste de tu mejor amigo… que complicado!

En la vida hay amores que te complican la existencia. Y ahora qué hacemos…?

Es la persona en quien más confías, le has hecho confidencias como a nadie más, te ha prestado el hombro para llorar cuando lo necesitaste, está siempre que lo necesites. Pero un día caes en la cuenta de que al cabo de todo y de tanto, te estás enamorando de él. Te encuentras pues, en la encrucijada de no saber qué hacer. Te preocupa quizás (si llegaras a decírselo) correr el peligro de perder su amistad. Allí surge la pregunta ¿Qué hago si me enamoro de mi mejor amigo?

¿Que tan segura estás de lo que sientes?

Piénsalo muy bien. Quizás no valga la pena exponer una bella amistad, tómate el tiempo de pensar con tranquilidad qué es lo que en realidad estás sintiendo por él. Si justamente esta de novio hace poco tiempo, puede que lo que te esté pasando sea simplemente, el disgusto de que no comparta contigo como antes, pues ya alguien más ocupa un lugar en su vida. Eso puede confundirte y lo que tienes es en realidad algo efímero.
De no ser así y si sientes algo un tanto más profundo que se sostiene en el tiempo e incluso crece, entonces el sentimiento puede ser verdadero. Debes pensar qué decisión será la correcta.

Decide con coherencia respecto a lo que sientes

Si se trata de un amigo con quien compartiste mucho, entonces lo conoces lo suficiente como para ser capaz de medir sus actitudes. Estudia el margen de posibilidades que tienes de decirle lo que te está pasando y de que sea recíproco. Tú sabrás en qué detalles fijarte, qué preguntarle con delicadeza, o tal vez, intentar algún acercamiento no muy obvio para saber cómo reacciona. Puede que descubras que te corresponderá y apostarás al paso siguiente.
No arriesgar la amistad es la premisa, pero si al cabo te das cuenta que no hay posibilidad de que se fije en ti, de que te ve solo como a una hermana, entonces lo mejor será que sigas disfrutando de esa amistad mágica y genuina que tienes con él, pues no tendrá nada más para ofrecerte. Puedes correr el riesgo de abrirle tu corazón y serle sincera, pero, te enfrentarás con la posibilidad de que tome distancia de ti. La decisión está en tus manos.

Analiza el entorno antes de dar cualquier paso

Si hay terceros de por medio, piensa muy bien si vale la pena que se lo confieses. Si tú tienes novio, plantéate cómo te sentirías si su mejor amiga le confiesa que está enamorada de él. Probablemente sería para ti una situación muy incómoda. Pero si tú estás de novia y te sientes atraída tan fuertemente por tu mejor amigo, entonces es momento de replantear tu relación. A veces estas cosas suceden para mostrarnos que no estamos con la persona indicada y que el camino aún es muy largo.
No existe una regla estricta de cómo manejarnos con respecto a las relaciones humanas. Nada está escrito sobre el amor y nadie tiene la vara tan alta como para juzgarte por lo que sientes. Si lo que te pasa con él es un sentimiento genuino y si las circunstancias se dan para que estén juntos, solo sigue caminando al ritmo con el que late tu corazón, si es que el riesgo vale realmente la pena.

El momento oportuno

Es importante que pasado el tiempo de poner sobre la mesa todas las cartas, estudiar tu abanico de probabilidades para decidir finalmente correr con el riesgo de confesarle lo que sientes. Busca el momento oportuno. No cualquier momento ni cualquier lugar. Trata de que sea un lugar tranquilo, preferentemente de su agrado, donde ambos puedan sentirse cómodos. De preferencia que no exista la posibilidad de que sean interrumpidos.
A la hora de comenzar a hablar, se directa, ve a lo que realmente quieres decirle, que no se preste a un margen de confusiones en el cual él pueda perderse, tú no te animes a hablar y se genere tan solo un gran desconcierto. Dile lo que te pasa sin esperar la moneda de cambio, pues eres tú la que está haciendo la importante apuesta. Si pierdes o ganas no puedes saberlo, pero si acudes a esa cita con la esperanza de que todo sea recíproco puedes sentirte muy mal si no es así. Mejor será que te predispongas a lo que pueda pasar y controles tus expectativas. Te hará más fuerte.
Pero no te desanimes, arriesga porque siempre hay un tanto que ganar de todo. Algo de positivo obtendrás para ti, aunque las cosas no salgan como esperas.

En el riesgo estará tu ganancia

Si después de la conversación franca con tu amigo, las cosas salieron como esperabas, genial y bien por ti. La posibilidad de compartir la vida con una persona que desde antes de ser tu pareja ya te quería y ya te conocía suele ser muy positiva. Se dice que son las más armoniosas y en pareja conectan mucho mejor.
Si la respuesta que obtuviste no fue la deseada, tranquila, no te desanimes. Simplemente no era para ti. De esto se trata la vida, arriesgar, perder, ganar y lo peor ya pasó. Su amistad puedes recuperarla con el correr del tiempo, si te tiene cariño no dejará de ser tu amigo y de estar cuando lo precises. Si hay de algo de lo que no debes arrepentirte jamás es de haber sido sincera y de hablar con el corazón en la mano. Es de valientes asumir los sentimientos y poder demostrarlos, lo es aún más!