Se puede ser infiel por Facebook o Whatsapp?

Desde las últimas décadas, en que el uso de Internet se ha diseminado por el mundo, los rompimientos por causa de la “ciberinfidelidad” se han vuelto muy comunes. El infiel por lo general se justifica diciendo que nunca tuvo que ver con la otra persona, pues fue tan solo online. Incluso, estudios en el Reino Unido demuestran que 1 de cada 3 casos de divorcio citan a Facebook entre las causas de la separación y en EEUU la Academia Americana de Abogados Matrimoniales (AAML) indicó que el 80% de los abogados usan evidencia extraída de redes sociales, principalmente Facebook.

Haya o no un encuentro real, aunque el comportamiento de tu pareja no pase de escribir (o enviar y recibir fotos), este mal uso de la tecnología lastima y arruina hogares.

La infidelidad virtual está revista de gravedad y no es menos angustiosa para quien la descubre. En tal caso cada pareja, según varios factores, el contexto y la capacidad de resolver los conflictos que tengan, sabrá cómo darle final al asunto: si rompiendo o dándose otra oportunidad.

Por lo general, del chateo erótico suele atraer esa suerte de anonimato que permite idealizar a la persona que está del otro lado del teclado, a más de realzar las fantasías que quisiera. Por otra parte, se trata de lo opuesto a la persona que tiene en la casa que, aunque sea querida, ya no le ofrece sorpresas ni emociones a la hora del sexo.

Está comprobado que la reacción que provoca en la pareja, al descubrir al infiel, es la misma que si fuera a verlo con sus propios ojos en pleno acto sexual. Sucede que el fondo de la cuestión no radica en si se cometió o no el hecho, sino, que quedan al descubierto una serie de problemas que, muy probablemente, no se tomaron nunca en cuenta como el cansancio, la rutina, la necesidad de encontrar nuevas emociones, de probar la capacidad de conquista, etc. Todos factores detonantes para una separación.

El comportamiento de los infieles online

Normalmente el infiel online pierde la noción del tiempo que pasa frente a la computadora o el celular. Casi se aísla del entorno familiar y nadie puede tocar su celular o saber sus claves.

  • Se pasan borrando todos los mensajes o el registro de los sitios a los cuales han ingresado.
  • Es casi infalible que cuando llevan el teléfono móvil al baño, algo se oculta. Están permanentemente pendientes de cualquier mensaje.
  • Mantienen bloqueados con contraseña todos sus gadgets: tablet, PC celular.
  • Se sorprenden o se asustan cuando se los interrumpe.
  • Es probable que los nombres de esos contactos especiales estén registrados con otros inexistentes.

Aún con esta mala fama sobre los sitios de encuentros o búsqueda de parejas en Internet, existe un alto porcentaje de gente que busca una relación seria. Lo confirman los perfiles de las personas que se registran a estas páginas. La necesidad de buscar al compañero ideal no está exenta de las redes sociales.