Por qué la comida, las aventuras y la atracción son las únicas maneras de encontrar a tu alma gemela

Un viernes por la noche conocí a una hermosa diosa de piel oscura. La diosa estaba increíblemente ebria cuando me aparecí. Por como jugaba con las aceitunas en su Martini, pude deducir que estaba increíblemente aburrida. Llamémosla Naomi.
Después de mirarnos a los ojos y de hablar acerca de nuestras preferencias respecto a comida, aventuras y sexo, supe que nunca funcionaría entre nosotros. Verán, una mujer mayor y muy sabia con la que salí por un par de meses hace años me dijo que la búsqueda por tu alma gemela es un tema simple.
Dijo que una conversación sobre preferencias en comida, aventura y sexo en la primera cita ahorra mucho tiempo. Desde entonces he usado el método Comida/Aventura/Sexo cuando conozco a alguien con quien pienso que podría estar. Y me ha dado fascinantes resultados.
No puedo presumir de que he encontrado a mi alma gemela aún, pero he observado que estos tres factores guían la compatibilidad más que todos los otros factores combinados. Cada uno está afianzado en las preferencias, y algunas diferencias en este tema son incorregibles y un buen indicio de que es mejor seguir buscando.
Una discusión de éstas en la primera cita puede evitarle pérdida de tiempo y sufrimiento.
Primero, hablemos de comida
Al parecer muchas primeras citas tienen que ver con comida o bebida. Cuando conocí a mi diosa de la isla el viernes, la primera pregunta que le hice fue sobre comida.
¿Has ido al lugar de sushi en esta calle?
No como pescado. O carne. Soy vegetariana. Bueno, casi… Como carne a pasto, pero no el tipo poseído, ¿entiendes?
¡Fascinante! Ahora sé que no puedo llevarla a un steakhouse o a un sushi bar. O si nos invitasen a cenar a casa de un amigo sería imposible a no ser que mi amigo fuera granjero.
Honestamente, este descubrimiento sobre Naomi fue un cuasi-punto de quiebre. O sea, podría haber sido peor. Podría haber sido una de esas veganas anti gluten que insisten en comer en restoranes y hacer problemas con cada pedido. Realmente molesto. Naomi parecía ser simpática, así que decidí seguir adelante.
Ahora hablemos de aventura
El tiempo libre es limitado, así que el cómo decides pasarlo es importante cuando se trata de entablar una relación exitosa y satisfactoria con otra persona. Después de que Naomi y yo termináramos de hablar de comida, le hice la pregunta: “¿Alguna vez has saltado en caída libre?”
“Dios, no”, respondió rápidamente con una sonrisa. Supongo que mis deseos de manejar rápido, explorar junglas y saltar de aviones está fuera del menú. Lástima. Le hice otra pregunta: “¿Te gusta acampar?”
“Sí, amo acampar. Amo estar en una tienda de campaña bajo las estrellas tanto como adoro quedarme el resorts 5-estrellas en Portofino. Es probable que haya salido a acampar con mis hermanos todos los fines de semana durante la enseñanza básica. Amo el olor de una fogata”.
Sonrió.
Okay, así que le gusta la actividad pesada además de ser claramente sofisticada. Portofino es un destino turístico náutico en la costa de Italia. ¡Las cosas empiezan a verse bien!
Seguimos hablando sobre nuestras preferencias. Está de acuerdo con casi todas mis ideas de aventuras, pero irónicamente no le interesa hacer salto de caída libre. Así que la relación podría funcionar si me convierto en granjero y no la hago saltar de un avión.
Al hablar con una posible pareja acerca de aventuras, siento que es importante descubrir el rango de actividades en los que él o ella estén interesados. Oh, y hacer muchas preguntas también.
Finalmente, sexo. Hablemos de sexo
Sé que es tabú hablar abiertamente de sexo en la primera cita, pero es tan, TAN importante. El entendimiento que una persona tiene sobre sexo y su voluntad de hablar sobre ello es un factor clave en la formación de una relación exitosa. Algunas personas temen conversar el tema, lo que está bien para algunos. Pero para otros, ese momento de duda puede crear todo tipo de problemas más adelante.
“¿Cuándo fue la última vez que tuviste un orgasmo increíble?” pregunté. Sonrió y se tomó su tiempo. Por mi parte estaba claramente emocionado por lo que respondería. Tomó un largo trago de su Martini y dijo,
¿Te refieres a con ayuda, o por mi cuenta?
Pausa. Luego me contó, “creo que tuve un orgasmo hace tres años con mi ex novio. No he experimentado por mi cuenta aún. Es tan personal, ¿sabes? Siguiente pregunta, por favor…” Me miró incómoda mientras yo sonreía y tomaba un largo trago de mi propia bebida.
“¿Me trae la cuenta, por favor?,” le pedí al barman.
Okay, ahora sé que no ha tenido ella un orgasmo en mucho tiempo, o que al menos no se siente cómoda hablando del tema. En ese caso, ¿cómo se supone que yo hablaré sobre caca y gas y sus menstruaciones y todas esas cosas que nos hacen humanos?
Me alegra haber preguntado. De lo contrario, habría pasado semanas conquistándola solo para averiguar que no estaría de acuerdo con mi transparencia sobre sexo y mi odio hacia acurrucarse toda la noche.
De todos modos, no funcionó con Naomi, pero aún tengo esperanzas de encontrar una pareja que me haga una mejor persona, y que envejezca conmigo. Hasta entonces, voy a seguir hablando sobre comida, aventura y sexo.