Me he enamorado profundamente y he decidido amarla.

Me he enamorado profundamente y he decidido amarla.

Me he enamorado, de su sonrisa, porque su sonrisa es todo y nada importa mientras ella sonría cada día.

Tiene la mejor sonrisa del mundo.
Cuando sonríe todo encaja, todo es mejor. Mi corazón se acelera pero la calma aparece.

Cuando sonríe, es como poner la última pieza del rompecabezas y sentirte feliz porque todo ha ensamblado de manera perfecta.

Su alegría es tan perfecta, que llena de armonía el espacio donde se encuentra.

Su risa, ¡oh Dios!, su risa es tan contagiosa, realmente lo es, es tan no se (ruidosa) que me encanta.

Me he enamorado de sus berrinches, de cuando me aprieta la mano al caminar y recarga su cabeza en mi hombro dando un disimulado beso en mi brazo, porque sólo yo sé que es cuando se siente cómoda, feliz y tranquila, diciendo muy a su modo: ‘te amo que no quiero perder esto’. Es ahí cuando debo decirle que la amo más que nunca.

Me he enamorado de su inteligencia y de lo terca que se pone a veces, incluso de cuando calla dando la razón (cosa poco probable que acepte, pero sucede), con esa sonrisa tímida y aniñada.

Me he enamorado de sus abrazos tan calidos y sinceros, que siempre echo de menos en aquellas noches de cielo estrellado. Me he enamorado de cuando sale enberrinchada de casa diciendo “me veo horrible, estoy fea”, y no dejo de verla, pues entre más lo dice más hermosa la veo. Me he enamorado de lo bueno y no tan bueno. De sus ganas de estar conmigo, pero también de su orgullo y ceños fruncidos, porque no todo es luz, pero aún en obscuridad no deja de ser ella.

Me encanta verla cuando inquietamente busca morderme, jalarme el cabello o los bellos, sabiendo que me molesta pero aún así no me molesto, porque me encanta verla sonreír.

Me he enamorado de su escencia, de su autenticidad, de como hace que algo tan común se vuelva diferente en ella.

Me he enamorado, de sus ‘cállate’ cuando empiezo a retarla y contradecirla. Me he enamorado de cuando sonríe suavemente con todas esas cosas que le escribo, me gusta su forma de cuidarme, aunque me gusta más cuando es ella la que se siente cuidada a mi lado.

Me he enamorado de sus besos, que no importa que me haya dado mil toda la noche, siempre quiero más. Justo ahora quiero besarla.

Me he enamorado de ella, no seleccionaré lo bueno ni lo malo, sino a ella. Porque ella es eso, es todo y a medias no quiero nada.

La forma en que mira, lo es todo. Con una mirada puede decir mucho. En su mirada, se puede ver la verdad y disipar la duda.

No es un ser perfecto, pero sus defectos, son mi complemento.

Cada línea, cada borde, es perfecto para mi; es complemento de mi alma habitada entre mi cuerpo y la magia al sentirla. Esa forma tan única que nos conecta. Que nos hace uno, entre miradas perdidas y alientos agitados.

Es hermosa y es perfecta para mi. No sabría describirla, pero al sentirla puedo escribir en ella cada letra, en cada parte, que su erizada piel esconde.

Hubiera hecho lo que fuera necesario

Hubiera hecho lo que fuera necesario, con tal de cambiar cada una de tus lágrimas, por espontáneas sonrisas.
Hubiera recorrido tantos kilómetros como ganas de abrazarte, echándole un pulso a cualquier distancia caprichosa que quisiera interponerse entre los dos.
Hubiera librado cualquier batalla, incluso una de esas en las que prácticamente has perdido antes de comenzar, para estar cerca de ti.
Hubiera perseguido mil y un sueños, los más absurdos e improbables que pudieras imaginar, sin dudarlo ni un segundo, sólo por ir de tu mano.
Hubiera derribado cualquier imposible, cualquier barrera u obstáculo que se interpusiera en tu camino, o, al menos, lo hubiera intentado.
Te hubiera cuidado como nadie, procurando que nada pudiera hacerte daño, y estando siempre ahí para levantarte del suelo las veces que tuviera que hacerlo.
Hubiera confiado plenamente en ti, más que tú incluso, demostrándote, cada día, que eres increíble, y que puedes conseguir todo aquello que te propongas.
Hubiera sido esa persona que nunca falla, ni siquiera esas veces que tendría motivos para hacerlo, esa a la que siempre podrías llamar, dando igual la hora, el lugar o el problema.
Hubiera apostado por ti, en todo momento, sin tener en cuenta las probabilidades, o, en el peor de los casos, aún teniéndolas todas en contra.
Hubiera empleado cada fracción de tiempo en hacerte sentir especial, en buscar tu felicidad, en mostrarte todas las cosas maravillosas que llevas dentro y que, por alguna razón, nunca fuiste capaz de ver.
Hubiera plantado cara a tus miedos, a tus inseguridades y temores más profundos, no para ahuyentarlos, sino para ayudarte a enfrentarlos, a vencerlos, a ganar, juntos.
Te hubiera dado tanta libertad como necesitaras, tanto espacio como pidieras, tanto tiempo como fuera necesario, sin preguntas, sin exigir explicaciones, sin juzgar.
Hubiera esperado más tiempo del que puedas contar en un reloj, sólo por estar contigo, por mirarte a los ojos, por decirte tantas cosas, sin apenas decir nada.
Hubiera parado el mundo, sólo por escucharte un minuto más.
Hubiera roto cada regla, cada límite y frontera.
Hubiera dado lo mejor.
Hubiera dado todo.

No conozco la clave del éxito

Vivir nuestra propia vida en función de agradarle al resto es una misión imposible además de agotadora y que resta demasiada energía.
Uno tiene que priorizarse sin hacerle daño a los demás ni a uno mismo solo así estarás encaminado hacia tu propia felicidad y paz definitiva.
De otra manera vivirás en la eterna confusión ya que cada mente es distinta y tiene una cosmovisión diferente de las cosas. Ámate a ti mismo, se fiel contigo, mientras no dañes a nadie alcanzarás el verdadero éxito que ya está dentro de ti. La felicidad nace del interior y se proyecta al exterior; hacer lo contrario implica darle el control remoto de tu vida a los demás.


UN VASO DE LECHE

Un día, un muchacho pobre que vendía mercadería de puerta en puerta para pagar sus estudios, vio que sólo le quedaba una simple moneda de diez centavos y tenía hambre. Decidió que pediría comida en la próxima casa. Sin embargo, los nervios lo traicionaron cuando una encantadora joven le abrió la puerta. En vez de comida, le pidió un vaso de agua. Ella pensó que el joven tendría hambre y le dio un gran vaso de leche. Él bebió despacito y después le preguntó: –¿Cuánto le debo? -No me debes nada – respondió ella. Y continuó: -Pues te agradezco de todo corazón. Cuando Howard Nelly salió de aquella casa, no sólo se sintió más fuerte físicamente, sino que también su fe en Dios y en los hombres era más fuerte, porque estaba a punto de rendirse y dejar todo.



Años después, esa joven mujer se enfermó gravemente. Los médicos de su pueblo estaban confundidos. Finalmente la enviaron a la ciudad más cercana, donde llamaron a un especialista para estudiar su extraña enfermedad. Llamaron al Dr. Howard Kelly. Cuando el médico escuchó el nombre del pueblo de donde era ella, una extraña luz iluminó sus ojos. Inmediatamente, vestido con su bata de médico, fue a ver a la paciente y reconoció a aquella mujer. El doctor Kelly dedicó especial atención para salvar aquella vida. Después de una dura lucha, se ganó la batalla. El Dr. Kelly pidió a la administración del hospital que le enviaran la factura total de los gastos. El la pagó, después anotó algo y mandó que se la entregaran a la paciente. Ella tenía miedo de leer el documento, porque sabía que tendría el resto de su vida para pagar todos los gastos. Finalmente, leyó la factura y algo le llamó la atención. Decía lo siguiente: “Totalmente pagada hace muchos años con un vaso de leche, Dr. Howard Kelly.”
“Lo que haces hoy, Mañana, puede hacer la diferencia en tu vida.”

Ese dolor destroza tu ego, pero hace crecer tu alma.

Alejandro Jodorowsky
¿Cuándo algo se destruye en tu vida? ¿Cuándo algo entra en caos y reacomodo… qué herida toca en tí? ¿Qué memorias de qué pérdidas pasadas trae a tu corazón?
Llegamos a la luna llena previa al inicio de un nuevo ciclo astrológico. Todavía hoy nos toca el influjo del 12 de marzo en que aconteció una poderosa Luna llena en Virgo, llamándonos claramente a hacer transformaciones en los cambios y destrucciones que ya estamos viviendo actualmente. ¿Qué área de tu vida parece derrumbarse? … Ahí es donde está el llamado a sanar, a integrar, a reconocer, a RENACER.
A todos los seres humanos nos toca pasar por cambios en nuestra vida: mudanzas, pérdidas, reacomodos, reconstrucciones… pero la TRANSFORMACIÓN en cada uno de estos cambios es una ELECCIÓN, una elección que hacemos conscientemente: cuando tomamos todo el dolor que nos causa, miramos, reflexionamos y lo llevamos a una energía de renacimiento. Muchos llaman a esta cualidad resiliencia, que es la capacidad genuina de superar la adversidad, de abrazar los frutos de la adversidad para continuar en la vida con propósito y belleza.
Esta luna llena viene muy poderosa, pues la luna solitaria en su cuadrante en el signo de Virgo se pone opuesta al Sol que se encuentra conjunto a Quirón (sanador herido), a Palas (creatividad) y Mercurio (el mensajero sagrado): algo se ilumina en nuestros patrones actuales de vida, en nuestros hábitos, en la forma como abordamos la vida y su naturalidad. Y juntos, Luna y Sol cuadran a Saturno.
Hay algo que ya no cabe en nuestros hábitos, hay una re-estructuración en nuestro cotidiano que se deja ver por algo que recién terminó en nuestra vida: un episodio, una relación, un contrato, un adiós a la que fuimos y al parecer, ya no volverá.
La Abuela Luna por su parte nos está llamando a destejer ese lugar donde dejamos la herida, y al mismo tiempo nos llama a tejer con los hilos que nos quedan un nuevo lugar para comenzar. Si la miramos a través de la ventana, o por el oriente donde sale después del atardecer, ella podrá contarnos los secretos de tejer una nueva red, una nueva manera de danzar con el mundo y con nuestras relaciones… una nueva forma nacida desde la impecabilidad.
¿En qué área de tu vida sientes este llamado?
…¿En tu relación de pareja? ¿En tu alimentación? ¿En el cuidado amoroso hacia tu cuerpo? ¿En el cuidado amoroso a tus tejidos, conexiones neuronales, sistema nervioso? ¿En tu creatividad? ¿En el proyecto de vida que se asoma suavecito por tu corazón?
Ella nos está diciendo que aquí y ahora es momento de ofrendar esos viejos patrones, contándole los aprendizajes que obtuviste, para cerrar el capítulo.
Las próximas dos semanas podrás dedicarlas a reflexionar contigo, a mirarte para detectar puntualmente cuáles son esos hábitos que requieres dejar ya, cuál es la vieja historia que te cuentas y que necesitas despedir. Estas dos semanas serán un buen momento para acudir a consulta con un especialista en salud, revisar lo que duele en tu cuerpo para poder entrar en rehabilitación, descansar, reconectarte con tu corazón para saber qué es eso que se ha ido de tu vida y que no puedes terminar de soltar porque tal vez, necesitas liberar el contrato energético.
Por otro lado de este eje, el Sol junto con Mercurio, Quirón y Palas nos iluminan el camino para reconocer lo que sí queda, lo que aún está encendido en nosotras como esencia de esa resiliencia, que son las herramientas con las que contamos para elegir seguir adelante en consciencia. Y transformarnos.
La astrología de esta luna llena nos muestra un escenario difícil, en su cuadratura (movimiento tenso) con Saturno (el padre-disciplina) nos pide tomar mucha consciencia acerca de cómo vivimos nuestra libertad, nuestra espiritualidad y la construcción de una nueva cultura -basada en el amor y no en el miedo.
Así que es posible, que revivamos miedos que ya hemos sentido en pérdidas pasadas; es posible que volvamos a sentir en el cuerpo la sensación de pérdida y duelo. Pero esto sólo será un camino para darnos cuenta que aquí y ahora es distinto, que aquí y ahora elegimos estar despiertas en esta destrucción, que en este presente tenemos nuevas herramientas para poder transitar la espiral de la pérdida, que nos tenemos a nosotras y eso es mucho más que suficiente.
Estamos siendo llamadas a hacernos cargo de la semilla que está dormida en la tierra, pero que nutrida por nuestras aguas internas, sostenidas por nuestras manos activas y por nuestra elección de recibir en prosperidad, está a punto de germinar. Cuando una semilla se abre paso por la tierra y da su primer brillo hacia el cielo, es porque ha elegido romper su cáscara, soltar lo que fue su hogar primero, para florecer. Aquí y ahora estamos en ese momento.
¿Elegimos romper la cáscara? ¿Elegimos navegar el dolor de hacerlo con amor y compasión?
Sólo la semilla que rompe su cáscara
es capaz de atreverse a la aventura de la vida.
Khalil Gibrán

Hay cuatro animales en la imagen, pero casi nadie lo encuentra

Internautas con el poder analítico excesivo podrán encontrar las figuras señaladas en un nuevo desafío de Facebook. Reto, según Playbuzz, define tu perspicacia. 
Facebook ha vuelto a poner de cabeza a miles de internautas tras la publicación de un nuevo desafío visual. Esta vez, el reto consiste en encontrar a cuatro animales que se esconden en la imagen de un paisaje.
El autor de la publicación es Playbuzz y manifiesta que sólo las personas con el poder analítico excesivo podrán encontrar la solución en el menor tiempo posible. Muchos lo han intentado, pero pocos han resuelto el enigma.
En la imagen se puede apreciar un conjunto de elementos que combinan el mar, barcos, rocas y una casa. Nada parece salir de lo habitual, pero es necesario mirar con detenimiento para encontrar cuatro animales que se esconden.
La publicación sostiene que la solución al desafío definirá tu perspicacia. Además, de resolver el reto podrás igualar tu observación a la de un murciélago, un antílope o un flamenco.  
La publicación se volvió viral en las redes sociales con miles de compartidos. Cientos de internautas no han podido resolver el desafío, así que puedes ingresar a este link si aún no lo has descubierto. 

¡No te rindas, sigue conduciendo!

Un joven conducía junto con su padre. Se toparon con una tormenta, y el joven le preguntó a su padre: ¿Qué debo hacer?
Dijo: “Sigue conduciendo”.
Los coches empezaron a orillarse hacia afuera de la carretera, la tormenta estaba empeorando.
“Que debo hacer.”
-preguntó el joven.
“Sigue conduciendo”, respondió su padre.
A unos cuantos metros, se dio cuenta de que un trailer también se estaba orillando.
El le dijo a su papá: “Debo detenerme, apenas puedo ver adelante. Es terrible, y todo el mundo se está orillando!”
Su padre le dijo: “¡No te rindas, sigue conduciendo!”
Ahora la tormenta era terrible, pero el nunca dejó de conducir, y pronto pudo ver un poco más claramente. Después de un par de kilometros volvió a estar en tierra firme, y salió el sol.
Su padre le dijo: “Ahora puedes parar y salir.”
El dijo: “¿Pero por qué ahora?”
Dijo: “Cuando salgas, mira atrás a todas las personas que se rindieron y todavía están en la tormenta, porque nunca te rendiste, tu tormenta ha terminado.
Este es un testimonio para cualquiera que esté pasando por “tiempos difíciles”.
Sólo porque todos los demás, incluso los más fuertes, se rinden.
Tu No tienes porque … si sigues adelante, pronto tu tormenta terminará y el sol brillará sobre tu rostro otra vez.

“Nunca te rindas”

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Qué esperas

Qué esperas de un hombre que no respeta ni obedece a su madre,
que no ayuda y defiende a su hermana,
que no valora y cuida a sus amigas,
que esperas…
que esperas de una mujer que no escucha el consejo de su padre,
que no cela el amor de sus hermanos,
que no enseña a sus amigos el lado tierno y sensible de la vida,
que esperas…
Que esperan, el amor es bueno si sabes ver más lejos y sobre las apariencias, el amor no es superficial y lo que una persona no es ni consigo mismo, no lo será con nadie más.


¿Por qué no dejarnos llevar por lo que sentimos?

Estoy cansado de relaciones a medias, de pláticas aburridas, de amores rápidos, de condiciones entre parejas, ¿por qué no estar juntos y ser libres?, es decir, porque alguien no decide tomar riesgos con otra persona, sin condiciones, sin discusiones, simplemente, estar unidos, confiar y poder ser todo lo que desean, dos personas que cumplen sus metas, que entregan su tiempo a lo que aman y a su vez, se entregan tiempo entre sí.

¿Por qué no dejarnos llevar por lo que sentimos?, estamos tan programados al fracaso y a las decepciones que cuando algo bueno nos puede pasar, lo tiramos y pasamos de ello, no nos detenemos a experimentarlo, ¿y qué importa si fracasamos?, estamos destinados a eso, pero nadie nos explica que entre fracaso y fracaso, que entre lección y lección, siempre hay algo bueno, que entre cada decepción amorosa que tenemos pasa por nuestra vida alguien increíble, pero no nos detenemos a observar, a disfrutar, tomamos lo que necesitamos de la persona y lo dejamos, seguimos y culpamos al destino por amores tan rápidos y hay que estar muy loco para estar conforme con ello.

Deberíamos hacerlo, dejarnos llevar, dejar que esas relaciones den frutos, de amar sin condición, de poder disfrutar cada momento que una persona nos pueda dar, pero estar con personas que deseen estar, que no quieran marcharse después de ver todo en ti, alguien que en verdad decida quedarse, así sean años, pero que hagan de ellos los mejores, porque estamos hartos de amores fugaces, vacíos, aquellos que nos dejan sin nada.


Aprendí que a quien amas no le mientes

Un día te maldije y maldije el haberme enamorado de ti. Deseé nunca haberte conocido y me arrepentí de todas las ocasiones en que te di una “segunda oportunidad”. Sin saber que el tener una relación contigo me daría la mejor lección de mi vida: el aprender lo que no es el amor.

Gracias, porque aprendí que cuando se ama no se lastima. No se trata de dar mil oportunidades cada vez que cometes un error, sino de saber medir tus acciones, de meditar antes si lo que harás está bien o no, si afectará a tu pareja y a tu relación y de ser así, es mejor evitarlas.
Entendí que no debemos juzgar duro los defectos, ni tratar de cambiar a la persona, pues precisamente fue su esencia la que te enamoró. Lo viví contigo, intentaste hacerme una nueva persona, creaste un molde perfecto a tu conveniencia y sin saberlo fui encajando en él. Me fuiste quitando gustos y agregando otros, me “convenciste” de que me gustaran y cumpliera caprichos tuyos. Y claro, lo hice porque te amaba.

Me fui alejando de mis amigos, de mis pasatiempos, hiciste que te convirtiera en mi mundo para después dejarme sin nada, mientras tú salías con tus amigos y te divertías. Y fue como aprendí que a la pareja se le debe dar su tiempo y espacio. Ambos deben continuar con las vidas que tenían antes, sin egoísmos.

Aprendí que a quien amas no le mientes, no le lloras y suplicas para que te perdone, cuando ya van varias veces que cometes el mismo error, y sabes de antemano que lo volverás a hacer. Tampoco manipulas las situaciones para quedar bien ante la gente, aún cuando ya hayan descubierto tu engaño. Pues es mucho mejor reconocer el error que mentir, pues cuando las mentiras se descubren duelen peor.

Aprendí a no crear sueños basados en simples ilusiones, en argumentos sin fundamento. Pues mientras yo hacía planes a futuro contigo, por tu mente pasaban miles de cosas que podías lograr sin mi.

Gracias a ti aprendí que a la persona que amas debes darle seguridad, no dudas, ni miedos. Debe saber que cuenta contigo, que la apoyas, pero sobre todo, demostrárselo con hechos, no sólo con palabras.

Finalmente, después de mucho tiempo de estar separados y de un par más de experiencias amorosas, me di cuenta que contigo aprendí todo lo que necesitaba saber. Fuiste mi lección humana. Me enseñaste lo que no es el amor. Pues hay una diferencia muy grande entre tener una relación y pasársela bien sin realmente estar comprometidos y el estar profundamente enamorados, sentir el amor de verdad.
Gracias por todo eso que aprendí, pues hoy ya puedo diferenciar el amor, del simple cariño.

Hoy estoy viviendo una experiencia nueva y única. Estoy amando de verdad y me siento como un niño pequeño con esa ilusión inocente pero mágica. El amor es un sentimiento indescriptible y maravilloso. Y me doy cuenta que cuando en verdad amas ni siquiera te dan ganas de voltear a ver a otra persona, ni mentirle, engañarle, mucho menos jugar con sus sentimientos y lastimarla, pues al dañar a esa persona, nos hacemos daño a nosotros mismos.

Gracias por prepararme para lo que venía, por hacerme sufrir para después disfrutar a lo grande. Gracias por enseñarme lo que no debo hacer en una relación. Y de todo corazón deseo que un día realmente llegues a amar y descubras que eso es lo más bello que te puede pasar.

-Colaboración de nuestro amigo Izrael Soria.