¿Buscas novia?: No uses estas técnicas de seducción

Si bien no hay una fórmula exacta para conquistar a una chica, sí existen una serie de lineamientos generales que hay que seguir para evitar que la mujer se aleje y se lleve un mal concepto de uno. 
Se trata de actitudes y comportamientos que aunque muchos creen que son los adecuados para seducir a una mujer, solo logran hacerla sentir incomoda y la ahuyentan.
La revista masculina “Men’s Health”, consultó con expertos en relaciones y psiquiatras quienes dieron a conocer cuáles son las técnicas de seducción que un chico jamás debe usar, a menos que quiera quedar mal.
1.- Enviarle fotos inapropiadas: Mientras el hombre es más visual, la mujer es más verbal a la hora de la conquista. Mandarle fotos de tus partes íntimas la espantará y te hará ver como un depravado. April Masini, experta en relaciones, recomienda llamarla o escribirle un mensaje atrevido, insinuante pero sin ser malcriado. “A las mujeres les gustan los mensajes sexys y no hay nada como el sonido de la voz de un hombre para hacer que las cosas fluyan”.
2.- Piropear sus senos o trasero: “eso no es coquetear, sino que es lascivamente espeluznante”, afirma Masini. Si bien a las mujeres les gusta sentirse sexys, uno no puede permitirse esos ´halagos´ hasta que esté en una relación de pareja. Es mejor piropear otros atributos no físicos, así mostrarás que pones atención a ella.
3.- Acosarla por redes sociales: Aunque dan ganas de revisar las redes sociales de la chica que te gusta, es mejor resistirse, recomienda el experto en relaciones, Kailen Rosenberg. “Seguirla en varias redes sociales puede ser contraproducente si no son amigos y aún no la conoces bien”.
4.- Decirle que quieres casarte con ella muy pronto: Puede ser la mujer más sexy del planeta, pero no hay necesidad de profesarle amor eterno de inmediato. “Si quieres llegar a tener algo con ella, no debes decirle esto tan pronto”, dice Rosenberg, agregando que solo te hará ver como un perdedor desesperado.
5.- Hacerte el sexy: Ser arrogante, mostrar innecesariamente tus brazos tonificados o fingir que todas quieren contigo, solo hará que ella se aleje. “Cuando los hombres tratan de ser sexys empiezan a verse poco atractivos”, dice el experto en relaciones Tracy Thomas. “Cuando no eres fiel a ti mismo, hay una desconexión con el mundo que te rodea que vuelve la situación incómoda”, explica. 
6.- Hablar de dinero: No te jactes de tu dinero, ya que das a entender que no quieres conocer a la chica porque piensas que tu dinero habla por ti mismo. Ten en cuenta que tal vez no hables de dinero directamente, pero sí tus acciones (cenas de lujo, regalos caros). Incluso si le gustas, ella sentirá que esa relación no está bien. Planifica citas no tan caras, eso le permitirá ver que eres una persona más allá de tu riqueza.

Mi karma, aún vivo pensando en ella

Mi nombre es Alfredo, siempre fui un hombre al que le gustaba atraer a las mujeres, siempre me gustó pasar el rato con varias chicas, mi historia comienza cuando buscaba trabajo hace algunos años, necesitaba dinero para poder pagar la manutención de mi hijo, decidí buscar trabajo en una plaza cercana a mi casa, llevaba toda mi vida laboral siendo mesero así que eso es lo que buscaba; pasé por un restaurante que no me llamaba mucho trabajar ahí, pero vi algo, mejor dicho, alguien que me hizo querer conseguir el puesto en ese lugar, una chica como nunca antes me había gustado otra, era delgada con ropa de hombre, con lentes y un poco despeinada, siempre me sentí atraído por las chicas bien arregladas, pero ella estaba solo ahí parada como esperando algo, su mirada estaba perdida en la entrada del restaurante, parecía que esperaba a alguien. Tres días seguidos pasé por ese restaurante en espera de la llamada para la entrevista de trabajo, tres días que vi esa chica viendo la entrada del restaurante.
Al fin me llamaron y obtuve el puesto, su nombre era Rebeca, tardé más de una semana en poder decirle algo más que “buenas tardes” o “hasta mañana”, ella era tan enigmática, jamás había conocido a alguien así, era bonita, inteligente… pero casada, cuando me enteré sentí el karma cobrando todo lo que yo había hecho sufrir a todas aquellas chicas, pero siendo yo no iba a dejar que el karma me hiciera sufrir, así que me decidí a conquistarla, comencé por investigar qué le gustaba, siempre que iba con ella para que cobrara una cuenta le preguntaba tonterías como: “has visto Dragón Ball Z?” (en qué estaba pensando) y ella contestaba siempre con una concluyente respuesta de dos letras, sí o no. Un glorioso día llegué y ella estaba leyendo, ¡leyó un libro de 150 paginas en unas cuantas horas! Vaya que si era inteligente; ahora sabía que le gustaba leer, le hablé de todos los libros que conocía y mientras todas las demás chicas del restaurante coqueteaban conmigo, yo no podía dejar de pensar en ella (en otro tiempo hubiera estado con cada una de ellas).
Pasé más de dos meses tratando de conquistarla, cada minuto que pasábamos juntos era el mejor vivido, pero no podía lograr que ella me amara, amaba a su esposo, no lograba explicarme por qué con ella no funcionaban todos esos secretos de conquista, me iba a volver loco. Una noche sin pensarlo solamente la besé y le dije cuánto la amaba y ella se alejó de mí, no volvió a hablarme y yo dejé de trabajar en aquel restaurante. No supe nada de ella en meses y me sentía con un gran vacío; llegaron a mi vida más mujeres con las que estuve pero nada me hacía dejar de pensar en ella.
Después de algún tiempo la encontré por la calle y sentí que mi corazón iba a reventar, aún estaba loco por ella, me saludó y se sentó un momento conmigo a platicar, casi no recuerdo lo que dijo, yo sólo la miraba a ella tan hermosa, obtuve su número de teléfono y tuve que conformarme con ser su amigo por cuatro largos años, con tal de estar cerca de ella estaba bien.
Conocí a una mujer que me hizo muy feliz, me fui a vivir con ella aunque no podía dejar de pensar en Rebeca, después de tres meses de vivir en pareja volví a hablar con ella y me enteré de que se había separado de su esposo porque él le había sido infiel (qué idiota), y en ese momento quise correr con ella para poder al fin besarla y amarla como merece una mujer así, pero la realidad es que era injusto para mi pareja , esta vez yo no podía estar con ella, ¿por qué el destino no nos quería juntos?
Aún vivo pensando en ella, deseando pasar a su lado el resto de mi vida y respetarla como jamás he respetado a nadie, pero con todo lo que ha pasado, creo que ella es el cobro justo que se merece un mujeriego como yo, simplemente amarla y no tenerla es lo que debo pagar a la vida.