MAS QUE UN ANILLO DE COMPROMISO

Un muchacho entró con paso firme a la joyería y pidió que le mostraran el mejor anillo de compromiso que tuviera.

El joyero le presentó uno.

La hermosa piedra solitaria brillaba como un diminuto Sol resplandeciente.

El muchacho contempló el a anillo y con una sonrisa lo aprobó.
luego el precio y se dispuso a pagarlo.

Se va usted a casar pronto? –
Le preguntó el joyero.

No! – respondió el muchacho – Ni siquiera tengo novia.

La muda sorpresa del joyero divirtió al comprador.

Es para mi mamá – dijo el muchacho

Cuando yo iba a nacer estuvo sola; alguien le consejo que me matara antes de que naciera, así se evitaría problemas.

Pero ella se negó y me dio el don de la vida. Y tuvo muchos problemas. Muchos !!

Fue padre y madre para mi, y fue amiga y hermana, y fue mi
maestra.

Me hizo ser lo que soy.

Ahora que puedo le compro este anillo de compromiso.

Ella nunca tuvo uno.

Yo se lo doy como promesa de que si ella hizo todo por mi, ahora yo haré todo por ella.

Quizás después entregue otro anillo de compromiso. Pero será el segundo.

El joyero no dijo nada. Solamente ordenó a su cajera que hiciera
al muchacho el descuento aquel que se hacia nada mas a los clientes importantes.

***REFLEXIÓN***

Tenemos casas más grandes, pero familias más chicas.
Tenemos más compromisos, pero menos tiempo.
Tenemos más medicinas, pero menos salud.

Hemos multiplicado nuestras fortunas,
pero hemos reducido nuestros valores.

Hablamos mucho, amamos poco y odiamos demasiado.

Hemos llegado a la Luna y regresamos, pero tenemos problemas
para cruzar la calle y conocer a nuestro vecino.
Hemos conquistado el espacio exterior pero no el interior.

Tenemos mayores ingresos, pero menos moral.
Estos son tiempos con más libertad, pero menos alegría.
Con más comida, pero menos nutrición.

Son días en los que llegan dos sueldos a casa, pero aumentan
los divorcios.
Son tiempos de casas más lindas, pero más hogares rotos.

POR ESO….

Siéntate en la terraza y admira la vista sin fijarte en las malas
hierbas; Pasa mas tiempo con tu familia y con tus amigos, en el campo, en la playa; come tu comida preferida; visita los sitios que ames.

La vida es una sucesión de momentos para disfrutar, no es solo para sobrevivir.

Escribamos aquella carta que pensábamos escribir ‘Uno de estos días’.

Digamos hoy a nuestros familiares y amigos, cuanto los queremos.
Por eso no retardes nada que agregue risa y alegría en tu vida.

Cada DIA, HORA, MINUTO es especial.

Si estás tan ocupado y no puedes tomarte unos minutos para darle ME GUSTA y COMPARTIR este mensaje a alguien que tu quieras, y te dices a ti mismo que lo enviarás Uno de estos días’, piensa
que: ‘Uno de estos días’ puede estar muy lejano, o puede que
Tú no llegues nunca.

UN CUENTO PARA EL DÍA DE SAN VALENTÍN

Larry y Jo Ann eran un matrimonio corriente. Vivían en una casa cualquiera, en una calle como todas. Como cualquier otro matrimonio común, luchaban para llegar a fin de mes y para dar a sus hijos todo lo necesario.

También eran como todos en otro sentido: se peleaban. Gran parte de sus charlas se referían a lo que no iba bien en su matrimonio y a cuál de los dos era el culpable.

Hasta que un día sucedió algo extraordinario.

—Fíjate Jo Ann, tengo una cómoda mágica, increíble. Cada vez que abro algún cajón está lleno de calcetines o de ropa interior —dijo Larry—. Quiero agradecerte que los hayas estado llenando durante todos estos años.

Jo Ann se lo quedó mirando por encima de las gafas.—¿Qué es lo que quieres, Larry?—Nada. Sólo que sepas que te doy las gracias por estos cajones mágicos. Como aquella no era la primera vez que Larry le salía con algo raro, Jo Ann olvidó el incidente hasta pasados algunos días.—Jo Ann, gracias por haber anotado tan correctamente los números en el libro de gastos este mes. Las dieciséis anotaciones son correctas: es todo un récord.

Sin poder dar crédito a sus oídos, Jo Ann levantó los ojos del calcetín que estaba zurciendo.

—Larry, si siempre te estás quejando de que anoto mal los números, ¿por qué ahora no lo haces?
—Porque sí. Sólo quería que supieras que me doy cuenta del esfuerzo que estás haciendo.

Jo Ann sacudió la cabeza y siguió con sus remiendos. Para sus adentros, masculló:

—¿Qué le estará pasando?

Sin embargo, al día siguiente, cuando Jo Ann hizo un cheque en la tienda, se fijó para asegurarse de que había anotado bien el número del cheque.

—¿Por qué de pronto les estoy dando importancia a estos estúpidos números? —se preguntó.

Trató de no hacer caso del incidente, pero el extraño comportamiento de Larry se intensificó.

—Jo Ann, la cena ha sido estupenda —le dijo una noche—. Te agradezco el esfuerzo. Vaya, si calculo que en los últimos quince años habrás preparado más de catorce mil comidas para mí y para los niños…

Otra vez fue:

—Jo Ann, la casa parece un espejo. Debes de haber trabajado muchísimo para que tenga tan buen aspecto.

Y hasta:

—Jo Ann, te agradezco que seas como eres. Realmente, me da mucho placer tu compañía.
Jo Ann estaba empezando a preocuparse. Se preguntaba qué se había hecho de los sarcasmos y de las críticas.

Sus temores de que a su marido le estaba pasando algo raro se vieron confirmados por la queja de Shelly, su hija de dieciséis años, que le comentó:

—Mamá, papá se ha vuelto loco. Acaba de decirme que estaba guapa con todo este maquillaje y esta ropa de estar por casa. No es propio de él. ¿Qué es lo que le pasa?

Fuera lo que fuere lo que le pasara, Larry no cambiaba. Casi todos los días seguía haciendo algún comentario positivo.

Pasadas varias semanas, Jo Ann se fue acostumbrando al extraño comportamiento de su marido, e incluso alguna vez se lo recompensó, a regañadientes, con un escueto «Gracias». Se sentía orgullosa de ir manteniéndose a la altura de las circunstancias, hasta que un día sucedió algo tan raro que la desorientó por completo:

—Como quiero que te tomes un descanso —anunció Larry—, voy a fregar yo los platos, así que hazme el favor de dejar esa sartén y sal de la cocina.

Después de una larguísima pausa Jo Ann contestó:

—Gracias, Larry. ¡Te lo agradezco muchísimo!Ahora el paso de Jo Ann era un poco más ligero, su confianza en sí misma iba en aumento e incluso, alguna vez, canturreaba por lo bajo. Además, parecía que ya no tenía tantos ataques de melancolía. «Me gusta bastante la nueva forma de comportarse de Larry», pensaba para sus adentros.

Aquí se acabaría el cuento, de no ser porque un día sucedió otro acontecimiento de lo más extraordinario. Esta vez, quien habló fue Jo Ann:
—Larry —dijo—, quiero agradecerte que durante todos estos años hayas ido a trabajar para que a nosotros no nos falte nada. Y creo que nunca te he expresado todo mi agradecimiento.

Larry jamás ha revelado las razones de su espectacular cambio de comportamiento, por más que Jo Ann se ha esforzado en obtener de él una respuesta, de modo que éste seguirá siendo, probablemente, uno de los misterios de la vida. Pero es un misterio con el que me encanta convivir.
Porque, ya veis… yo soy Jo Ann.

JO ANN LARSEN

EL VALOR DE UN SEMESTRE

Para saber el valor de un semestre: Pregúntale a un estudiante que reprobó el examen final.

Para saber el valor de un mes: Pregúntale a una madre que ha dado a luz prematuramente.

Para saber el valor de una semana: Pregúntale a un editor de la revista semanal. 

Para saber el valor de una hora: Pregúntale a los amantes que esperan para verse.

Para saber el valor de un minuto: Pregúntale a la persona que perdió el tren, el autobús o el avión.

Para saber el valor de un segundo: Pregúntale a quien haya sobrevivido de un accidente.

Para saber el valor de una milésima de segundo: Pregúntale al atleta que gano una medalla de plata en las Olimpiadas.

El tiempo no espera a nadie. Atesora cada momento que tienes. Lo atesorarás mucho mas si lo compartes con alguien especial.

CARTA DE UNA MADRE A SU HIJA

” Mi querida hija, el día que me veas vieja, te pido por favor que tengas paciencia, pero sobre todo trata de entenderme. Si cuando hablamos, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme “eso ya me lo contaste” solamente escúchame por favor. Y recordar los tiempos en que eras niña y yo te leía la misma historia, noche tras noche hasta que te quedabas dormida. Cuando no me quiera bañar, no me regañes y por favor no trates de avergonzarme, solamente recuerda las veces que yo tuve que perseguirte con miles de excusas para que te bañaras cuando eras niña. Cuando veas mi ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender, y por favor no hagas esos ojos ni esas caras de desesperada. Recuerda mi querida, que yo te enseñé a hacer muchas cosas como comer apropiadamente, vestirte y peinarte por ti misma y como confrontar y lidiar con la vida. El día que notes que me estoy volviendo vieja, por favor, ten paciencia conmigo y sobre todo trata de entenderme. Si ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la conversación, dame el tiempo necesario para recordar y si no puedo, no te pongas nerviosa, impaciente o arrogante. Solamente ten presente en tu corazón que lo más importante para mí es estar contigo y que me escuches. Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te las ofrecí cuando diste tus primero pasos. Cuando estos días vengan, no te debes sentir triste o incompetente de verme así, sólo te pido que estés conmigo, que trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de mi vida con amor. Y con gran cariño por el regalo de tiempo y vida, que tuvimos la dicha de compartir juntas, te lo agradeceré. Con una enorme sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido, sólo quiero decirte que te amo, mi querida hija. “

UN NOVIO LE DIO UN RETO A SU NOVIA

Un novio le dio un reto a su novia vivir una semana sin el, sin ninguna comunicación y le dijo que si lo pasaba la querría por siempre. la novia estuvo de acuerdo 0 mensajes,0 llamadas,0 mail, sin saber que a su novio solo le daban 1 semana de vida por que tenía cáncer. a la semana fue a la casa de su novio. al llegar sus las lágrimas caen, al ver a su novio en un ataúd con una nota encima que decía: lo hiciste amor ahora inténtalo todos los días, trata de vivir sin mi te amo. 

Historia de Batman en sólo 10 minutos revoluciona las redes sociales (VIDEO)

Para los fanáticos del cine y los super héroes, en especial el Batman, ha llegado The Dark Knight Trilogy una retrospectiva de 10 minutos que recopila y muestra las mejores escenas de la trilogía de Christopher Nolan.
Tres películas que exploran los años de formación del legendario caballero de la noche, desde el comienzo de su cruzada por la justicia, venciendo a villanos como el Guason, el Espantapájaros y Bane.
La producción de esta exitosa trilogía estuvo encargada de los Estudios Warner y compartida con Legendary Pictures, como parte de un trato previo para realizar varias películas en coproducción.