Uno Cosecha lo que siembra

Una mañana una mujer bien vestida se paró frente a un hombre desamparado, quien lentamente levantó la vista… y miro claramente a la mujer que parecía acostumbrada a las cosas buenas de la vida. Su abrigo era nuevo. Parecía que nunca se había perdido de una comida en su vida. Su primer pensamiento fue: “Solo se quiere burlar de mi, como tantos otros lo habían hecho …

“Por Favor Déjeme en paz !! gruñó el Indigente… Para su sorpresa, la mujer siguió enfrente de el. Ella sonreía, sus dientes blancos mostraban destellos deslumbrantes.
“¿Tienes hambre?” preguntó ella. “No”, contestó sarcásticamente. “Acabo de llegar de cenar con el presidente … Ahora vete.”
La sonrisa de la mujer se hizo aún más Grande.
De pronto el hombre sintió una mano suave bajo el brazo. “¿Qué hace usted, señora?” -preguntó el hombre enojado.
“Le digo que me deje en paz” !!

Justo en ese momento un policía se acercó. “¿Hay algún problema, señora?” -le preguntó el oficial ..
“No hay problema aquí, oficial, contestó la mujer .. “Sólo estoy tratando de ayudarle para que se ponga de pie …
¿Me ayudaría? El oficial se rascó la cabeza. “Si, el Viejo Juan, Ha sido un estorbo por aquí por los últimos años.
¿Qué quiere usted con él?” Pregunto el oficial …
“Ve la cafetería de allí?” -preguntó ella. “Yo voy a darle algo de comer y sacarlo del frío por un ratito.”
“¿Está loca, señora?” el pobre desamparado se resistió. “Yo no quiero ir ahí! Entonces sintió dos fuertes manos agarrandolo
De los brazos y lo levantaron.
“Déjame ir oficial, Yo no hice nada ..”

“Vamos Viejo, esta es una Buena oportunidad para ti,” el oficial le susurro al oido .”
Finalmente, y con cierta dificultad, la mujer y el agente de policía llevaron al Viejo Juan a la cafetería y lo sentaron en una mesa en un Rincón de la cafetería. Era casi mediodía , la mayoría de la gente ya había almorzado y el grupo para la comida aún no había llegado …
El gerente de la cafeteria se acercó y les pregunto. “¿Qué está pasando aquí, oficial?” “¿Qué es todo esto?
Y este hombre esta en problemas?”
“Esta señora lo trajo aquí para que coma algo,” respondió el policía.

“Oh no, Aquí no !” el gerente respondió airadamente. “Tener una persona como este aquí es malo para mi negocio !!!

El Viejo Juan esbozó una sonrisa con sus pocos dientes. “Señora, se lo dije. Ahora, si van a dejarme ir ?. Yo no quería venir aquí desde un principio.”
La mujer se dirigió al gerente de la cafetería y sonrió .. “Señor, ¿está usted familiarizado con Hernandez y Asociados ??,

la firma bancaria que esta a dos calles ?”
“Por supuesto que los conozco”, respondió el administrador con impaciencia. “Ellos tienen sus reuniones semanales en una de mis salas de banquetes.”

“¿Y se gana una buena cantidad de dinero con el suministro de alimentos en estas reuniones semanales?”
PREGUNTO La Señora …
“¿Y eso que le importa a usted?

Yo, señor, soy Penélope Hernandez, presidente y dueña de la compañía “. “Oh Perdon !! dijo el gerente …

La mujer sonrió de nuevo .. “Pensé que esto podría hacer una diferencia en su trato.”
Le dijo al policía, que fuertemente trataba de contener una carcajada. “¿Le gustaría tomar con nosotros una taza de café o tal vez una comida, oficial?” “No, gracias, señora”, replicó el oficial. “Estoy en servicio”.
“Entonces, quizá, una taza de café para llevar ?”
“Sí, señora. Eso estaria mejor”.
El gerente de la cafetería giró sobre sus talones como recibiendo una orden. –
“Voy a traer el café para usted de inmediato señor oficial “

El oficial lo vio alejarse. Y opino :”Ciertamente lo ha puesto en su lugar”, dijo.
“Esa no fue mi intención “ dijo la señora … Lo crea o no, tengo una buena razón para todo esto”.

Se sentó a la mesa frente a su invitado a cenar. Ella lo miró fijamente…
“Juan ¿te acuerdas de mí?”
El viejo Juan miro su rostro, el rostro de ella, con los ojos lagañosos “Creo que sí – Digo , se me hace familiar”.

“Mira Juan , quiza estoy un poco mas grande , pero mirame bien”, dijo la Señora .. “Tal vez me veo mas llenita ahora … pero cuando tu trabajabas aqui hace muchos años vine aqui una vez, y por esa misma puerta, muerta de hambre y frio.”
Algunas lágrimas posaron sobre sus mejillas ..

“¿Señora?” dijo el Oficial, No podía creer lo que estaba presenciando, ni siquiera pensar que la mujer podría llegar a tener hambre.
“Yo acababa de graduarme de la Universidad en mi pueblo”, la mujer comentó. “Yo había llegado a la ciudad en busca de un trabajo, pero no pude encontrar nada. Con la voz quebrantada la mujer continuaba: Pero cuando me quedaban mis últimos centavos y me habían corrido de mi apartamento. Caminaba por las calles, y era en febrero y Hacía frío y casi muerta de hambre. vi este lugar y entre con una poca posibilidad de que podría conseguir algo de comer. ” Con lágrimas en sus ojos la mujer siguió platicando …

Juan me recibio con una sonrisa. “Ahora me acuerdo”, dijo Juan. “Yo estaba detrás del mostrador de servicio. Se acercó y me preguntó si podría trabajar por algo de comer”. “ Me dijiste que estaba en contra de la política de la empresa”.
Continuó la mujer.. -Entonces, tu me hiciste el sándwich de carne mas grande que había visto nunca… me diste una taza de café, y me fui a un rincón a disfrutar de mi comida. Tenía miedo de que te metieras en problemas. Luego, cuando miré y te vi a poner el precio de la comida en la caja registradora, supe entonces que todo iba a estar bien “.

“Así que usted comenzó su propio negocio?” El viejo Juan dijo.

” Si, encontré un trabajo esa misma tarde. Trabajé muy duro, y me fui hacia arriba con la ayuda de Mi Padre Dios. Eventualmente empecé mi propio negocio que, con la ayuda de Dios, prosperó ..” Ella abrió su bolso y sacó una tarjeta. “Cuando termines aquí , quiero que vayas a hacer una visita al señor Martínez. Él es el director de personal de mi empresa. Iré a hablar con él y estoy segura de que encontrará algo para que puedas hacer algo en la oficina “.
Ella sonrió. “Creo que incluso podría darte un Adelanto, lo suficiente para que puedas comprar algo de ropa y conseguir un lugar para vivir hasta que te recuperes. Si alguna vez necesitas algo, mi puerta está siempre abierta para ti Juan.”

Hubo lágrimas en los ojos del anciano. “¿Cómo voy a agradecer? , preguntó.
“No me des las gracias”, respondió la mujer. “A Dios dale la gloria. El me trajo a ti.”

Fuera de la cafetería, el oficial y la mujer se detuvieron y antes de irse por su lado .. “Gracias por toda su ayuda, oficial.”
Dijo La Sra. Hernandez.”
“Al contrario, dijo el oficial,”, “Gracias. Vi un milagro hoy, algo que nunca voy a olvidar. Y … Y gracias por el café. “…..

Que Dios te bendiga siempre y no te olvides que cuando tiramos el pan sobre las aguas, nunca sabes cuando será devuelto a ti .. Dios es tan grande que puede cubrir todo el mundo con su amor y a la vez tan pequeño para entrar en tu corazón.

Cuando Dios te lleva al borde del acantilado, confia en él plenamente y dejate llevar.
Sólo 1 de 2 cosas va a suceder, o él te sostiene cuando tu te caes, o te va a enseñar a volar!

El poder de una frase! Dios va a cambiar las cosas hoy y pondra todo a tu favor.

Dios cierra puertas que ningún hombre puede abrir y Dios abre puertas que ningun hombre puede cerrar .. Si tu necesitas que Dios abra alguna puerta para ti … Comparte este mensaje.

Y recuerda ser una bendición para otros
Dios ha visto tus luchas, y dice que estan llegando a su fin, una bendicion está viniendo en tu dirección.


LA PARTE MÁS IMPORTANTE DE TU CUERPO

Cuando yo era muy joven, mi madre me preguntó cuál era la parte más importante del cuerpo.

Yo pensaba que el sonido era muy importante para nosotros, los seres humanos, entonces le dije:

– Mis oídos.

-No, dijo ella. Muchas personas son sordas…

Pasó un tiempo y mi madre volvió a preguntar.
Yo había pensado bastante y creía tener la respuesta correcta.
– La visión es muy importante para todos, entonces deben ser nuestros ojos.
Ella me miró y dijo:
– Todavía no tienes la respuesta correcta, porque hay muchas personas que son ciegas…
Siempre creí que era apenas un juego entre nosotras dos.
Pero el día que murió mi abuela, y ante mi dolor ella dijo:
– Hoy es un día en que necesitas aprender esta importante lección: La parte más importante del cuerpo son tus hombros.
Intrigada, pregunté:
– Porque ellos sostienen mi cabeza?
– No, respondió, es porque en ellos pueden apoyar la cabeza de un amigo o alguien amado cuando llora. Todos necesitamos de un hombro para llorar en algún momento de nuestra vida.
En esa ocasión descubrí cuál es la parte del cuerpo más importante.
Porque, en aquel momento, la que necesitó un hombro fui yo.
“Las personas podrán olvidar lo que tu decías…
olvidarán lo que tu hacías…
pero nunca olvidarán lo que tu les haces sentir.

TAL VEZ

Tal vez yo voy a envejecer muy rápido, pero lucharé para que el día haya valido la pena.

Tal vez sufra innumerables desilusiones en el transcurso de mi vida, pero haré que ellas pierdan la importancia delante de los gestos de amor que encuentre.

Tal vez yo no tenga la fuerza para realizar todas mis ideas, pero jamás me consideraré un derrotado.
Tal vez en algún instante yo sufra una terrible caída, pero no me quedaré mucho tiempo mirando para el suelo.
Tal vez un día el sol deje de brillar, pero entonces iré a bañarme en la lluvia.
Tal vez un día yo sufra alguna injusticia, pero jamás iré a asumir el papel de víctima.
Tal vez yo tenga que enfrentarme con algunos enemigos, pero tendré la humildad para aceptar las manos que se extendieron hacia mí.
Tal vez en una de esas noches frías yo derrame muchas lágrimas, pero jamás tendré vergüenza por ese gesto.
Tal vez yo sea engañado muchas veces, pero no dejaré de creer que en algún lugar alguien merece mi confianza.
Tal vez con el tiempo yo reconozca que cometí muchos errores, pero no desistiré de seguir recorriendo mi camino.
Tal vez con el transcurrir de los años yo pierda grandes amigos, pero aprenderé que aquellos que son mis verdaderos amigos jamás estarán perdidos.
Tal vez algunas personas quieran mi mal, pero yo continuaré plantando las semillas de fraternidad por donde yo pase.
Tal vez yo me quede triste al percibir que no consigo seguir el ritmo de la música, pero entonces haré que la música siga el compás de mis pasos.
Tal vez yo nunca consiga ver un arco iris, pero aprenderé a diseñar uno aunque sea dentro de mi corazón.
Tal vez hoy me sienta débil, pero mañana recomenzaré, aunque sea de manera diferente.
Tal vez yo nunca aprenda todas las lecciones necesarias, pero tendré en la conciencia que las verdaderas enseñanzas ya están grabadas en mi interior.
Tal vez yo me deprima por no saber la letra de aquella canción, pero estaré feliz con las otras capacidades que si poseo.
Tal vez no tenga motivos para grandes conmemoraciones, pero no dejaré de alegrarme con las grandes conquistas.
Tal vez la voluntad de abandonar todo se torne mi compañera, pero en vez de huir, correré detrás de lo que deseo.
Tal vez yo no sea exactamente quien me gustaría ser, pero pasaré a admirar a quien soy.
Porque al final sabré que así mismo con incontables dudas, soy capaz de construir una vida mejor. Y si todavía no me convencí de esto, es porque creo en el dicho “todavía no llegó el fin”.
Porque al final no habrá ningún “tal vez” y sí la certeza de que mi vida valió la pena y yo hice lo mejor que podía.

CUANDO ME VOLVÍ INVISIBLE

Ya no se en qué fecha estamos. En casa no hay calendarios y en mi memoria los hechos están hechos una maraña. Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, unos primores, ilustrados con imágenes de los santos que colgábamos al lado del tocador. Ya no hay nada de eso. Todas las cosas antiguas han ido desapareciendo. Y yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta.
Primero me cambiaron de alcoba, pues la familia creció. Después me pasaron a otra más pequeña aun acompañada de mis biznietas. Ahora ocupo el desván, el que está en el patio de atrás. Prometieron cambiarle el vidrio roto de la ventana, pero se les olvido, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos.
Desde hace mucho tiempo tenia intención de escribir, pero me pasaba semanas buscando un lápiz. Y cuando al fin lo encontraba, yo misma volvía a olvidar donde lo había puesto. A mis años las cosas se pierden fácilmente: claro, no es una enfermedad de ellas, de las cosas, porque estoy segura de tenerlas, pero siempre se desaparecen.
La otra tarde caí en cuenta que mi voz también ha desparecido. Cuando les hablo a mis nietos o a mis hijos no me contestan. Todos hablan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos, escuchando atenta lo que dicen. A veces intervengo en la conversación, segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno, y de que les va a servir de mucho mis consejos. Pero no me oyen, no me miran, no me responden. Entonces llena de tristeza me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar mi taza de café. Lo hago así, de pronto, para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan perdón…. Pero nadie viene.
El otro día les dije que cuando me muera entonces si me iban a extrañar. Mi nieto más pequeño dijo “¿Estás viva abuela? “. Les cayó tan en gracia, que no paraban de reír. Tres días estuve llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entro uno de los muchachos a sacar unas llantas viejas y ni los buenos días me dio.
Fue entonces cuando me convencí de que soy invisible, me paro en medio de la sala para ver si aunque sea estorbo, me miran, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme, los niños corren a mi alrededor, de uno a otro lado, sin tropezare conmigo.
Cuando mi yerno se enfermó, pensé tener la oportunidad de serle útil, le llevé un te especial que yo misma preparé. Se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara, solo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia. El te poco a poco se fue enfriando……y mi corazón con él.
Un día se alborotaron los niños, y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos de día de campo. Me puse muy contenta. ¡Hacia tanto tiempo que no salía y menos al campo! El sábado fui la primera en levantarme. Quise arreglar las cosas con calma. Los viejos nos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, así que me tome mi tiempo para no retrasarlos. Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban las bolsas y juguetes al carro.
Yo ya estaba lista y muy alegre, me paré en el zaguán a esperarlos. Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en bullicio, comprendí que yo no estaba invitada, tal vez porque no cabía en el auto. O porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a su gusto por el bosque. Sentí clarito como mi corazón se encogía la barbilla me temblaba como cuando uno se aguanta las ganas de llorar.
Yo los entiendo, ellos si hacen cosas importantes. Ríen, gritan, sueñan, Lloran, se abrazan, se besan. Y yo, ya no se a que saben los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos, era un gusto enorme el que me daba tenerlos en mis brazos, como si fueran míos. Sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí. La vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creí recordar.
Pero un día mi nieta Margarita, que acababa de tener un bebé, dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños, por cuestiones de salud. Desde entonces ya no me acerqué más a ellos, no fuera que les pasara algo malo por mis imprudencias. ¡Tengo tanto miedo de contagiarlos!
Yo los bendigo a todos y les perdono, porque ¿Que culpa tiene los pobres de que yo me haya vuelto invisible?

Anoche soñé contigo

Anoche soñé contigo

Anoche soñé contigo…
pude sentir tus brazos en mi cuerpo,
tu manos, tu piel,
tu aliento en mi oído
al decir te amo…

Anoche soñé contigo…
pude sentirte más cerca de mí que nunca,
anhelo tanto ese momento
que aún cuando me sorprende la mañana
mi cuerpo te sigue sintiendo.

Anoche soñé contigo…
es la única forma que tengo de estar a tu lado
de besarte, de abrazarte,
de perderme en tu mirada.

Anoche soñé contigo…
no quería que terminara la noche
que te apartara de mi
como cruelmente lo hace cada amanecer

Anoche soñé contigo…
y no se como, pero de alguna forma
mi alma llega hasta donde tu estás
te toma de la mano y te lleva a un lugar
al que solo tu y yo sabemos llegar,
donde la distancia y el tiempo desaparecen
donde solo tu importas…

Sabes amor… espero pronto
poder despertar en tus brazos
y no decir más:
Anoche soñé contigo…

Volver a recitarte

Tengo que volver a recitarte cada una de las mañanas en las que aún tengo el sinsabor de esos besos no dados, el fantasma de tus dedos recorriendo mi cuerpo, y mis labios recitan tanta poesía del dolor que me produjo nuestro adiós. Hace exactamente un año que no te veo, que ya no siento tus labios en mi hombro, y mis manos, no sienten el calor de tu espalda, mi lengua no siente la frescura de la menta de tus besos, y mis ojos, esos que tanto te gustaban, que tanto aprendieron a admirarte, ya no saben donde más buscarte. Sigo repleta de recuerdos, de nostalgias, de penas y dichas que ya no puedo compartir contigo, pues todas ellas han sido positivas desde tu partida, desde tu adiós, desde aquella mañana cubierta de gotas de lluvia, como todas mis lágrimas que cubrieron mi rostro, mi piel y tu recuerdo. 

Patrick Modiano y diez obras del Premio Nobel de Literatura 2014

Modiano nació en 1945 en Boulogne-Billancourt, en las afueras de París, hijo de un hombre de negocios y una actriz. Estudió en el Liceo Henri-IV de la capital francesa, donde tuvo como profesor de geometría a Raymond Queneau, un escritor que desempeñaría un papel decisivo en su futura carrera.

Su estreno en el mundo de la literatura se remonta a 1968 con la novela “La place de l”étoile” (“El lugar de la estrella” en español) y su último libro ha llegado a las librerías este año bajo el título de “Pour que tu ne te perdes pas dans le quartier”.

Sus obras, según el jurado, se centran en “la memoria, el olvido, la identidad y la culpa”, con París como escenario de muchos de sus libros.

Con frecuencia sus relatos se construyen sobre hechos autobiográficos o sucesos relacionados con la ocupación nazi de Francia; en ocasiones, continúa la Academia, extrae material de entrevistas, artículos de periódico o notas que ha ido acumulando durante años.

Una treintena de sus libros han sido traducidos al español, entre los que se encuentran “Dora Bruder”, la historia real de una adolescente de quince años en París que se convierte en víctima del Holocausto.

“Un pedigrí” es la obra que mejor refleja, según la Academia Sueca, sus rasgos autobiográficos.

Modiano es autor también de libros infantiles y guiones cinematográficos.

EL PESCADOR Y EL INDUSTRIAL..(YO PREFIERO SER EL PESCADOR)

El rico industrial del Norte se horrorizó cuando vio a un pescador del Sur tranquilamente recostado contra su barca y fumando una pipa.
-¿ Por qué no has salido a pescar?, le preguntó el industrial.
– Porque ya he pescado bastante por hoy, respondió el pescador.
– ¿Y por qué no pescas más de lo que necesitas?, insistió el industrial.
– ¿Y qué iba a hacer con ello?, preguntó a su vez el pescador.
– Ganarías más dinero, fue la respuesta. De ese modo podrías poner un motor a tu barca. Entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces. Entonces ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nylon, con las que obtendrías más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas, y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico, ¡como yo!
– ¿Y qué haría entonces?, preguntó de nuevo el pescador.
– Podrías sentarte y disfrutar de la vida, respondió el industrial.
– ¿Y qué crees que estoy haciendo en este preciso momento?, respondió el satisfecho pescador.
Es más acertado conservar intacta la capacidad de disfrutar que ganar un montón de dinero.

VIVIR Y PERDONAR

Una mañana un joven recibió una llamada de su ex-novia, en la cual le decía…
“Yo también sentí lo mismo que tu anoche…Te espero dentro de una hora en el parque, junto al pequeño muelle del lago.”
El puso el teléfono en su lugar y su impresión fue un poco aterradora, ya que un día antes había soñado a su ex novia, con la cual había quedado en malos términos y por rencores y orgullos ambos perdieron la comunicación de pareja y amistad.
Tomó una ducha, se arregló y pensó en decirles a sus amigos que ella le había llamado, pero prefirió dejarlo en privacidad… Total, era el momento para que ambos volvieran a cruzar palabras, ya que el orgullo no debe ser eterno, ni mucho menos un castigo en juicio….
El joven se dirigió al parque, se acercó al pequeño muelle y se sentó, observando y pensando que iba a pasar, qué le diría su ex novia? De qué iba hablar?
Miraba a la gente pasar y entre esa gente la vio, su ex novia se acercaba a él de forma misteriosa… la vio extraña, vestía totalmente diferente! No vestía sus ropas frecuentes, ahora vestía un vestido blanco, que hacía ver en su rostro una extraña palidez. Su mirada reflejaba una paz inmensa, lucía tan hermosa. Era como si destellara rayos de luz……


Vestía unos zapatos impecablemente limpios del mismo color del vestido…. El intentó decirle hola pero ella le dijo…
– “Caminemos….”
Ella comenzó la conversación….
– “He sabido que has estado triste y que has tenido muchos problemas…. Te he soñado llorando… te he escuchado gritar afuera de mi casa… Y no me acercaba a ti, debido a las circunstancias, debido a tontos orgullos. Yo sé que tú no querías saber nada de mí… Y no te culpo… Ambos nos lastimamos demasiado, nos hicimos mucho daño y logramos alejarnos…. No vengo a discutir… No vengo a pedirte perdón…. Solo he venido a decirte que aunque las cosas no se arreglaron en su debido momento… Yo creo que nunca es tarde…….Sabes? Esperé a que tú me llamaras, para poder hablar… Pero tu llamada nunca llegó….El esperarte… el pensar en ti… Borró mi apetito… Robó mis días de sol… y me fue venciendo poco a poco…. Sin embargo guarde Fe… y dije ‘él llamará’…. Más nunca lo hiciste….No te culpo pero sí te comprendo…. Sé lo que sentiste anoche… sé lo que te pasó, yo también lo sentía en ese momento, pero con mucho más dolor… Grité tu nombre mil veces… y grité mil veces perdón. Qué lástima que no me hayas escuchado… Qué lástima que no me hayas llamado… Pero, ¿sabes amor? Creo que nunca es tarde para perdonar y si te pedí que vinieras al parque fue para entregarte esto…. Ella le entregó en sus manos una cruz, la cual era símbolo del amor de los dos… Esta cruz es mi cuerpo… Esta cruz es quien soy… Te amo y quiero que la conserves contigo por el resto de tu vida….”
El se quedó sin palabras mientras gruesas lágrimas resbalaban por sus mejillas…. La gente lo miraba y lo señalaban…. Alguien le preguntó:
– “Joven: está usted bien?”
Y él respondió:
– “Sí, ¿por qué?”
– “Lo veo caminar y lo veo llorar… Le sucede algo?….”
– “Nada, gracias, simplemente estoy conversando con ella…”
La persona que preguntó se retiró extrañada del lugar…
El acompañó hasta su casa a su ex novia, ella le pidió que por favor la esperara afuera y él accedió… Ella nunca lo hacía esperar en el patio… Se quedó 10 minutos esperando… y no regresaba. De pronto escuchó voces y vió salir de la casa al papá de ella, con cara triste y ojos llorosos… Lo abrazó y le dijo:
– “Se nos fue, se nos fue…….”
Una extraña sensación recorrió todo su cuerpo y entró corriendo a la casa, entró a la recamara de su ex novia… En ella se encontraba la mamá de ella… abrazada del cadáver de la chica, el cual reflejaba en su rostro una profunda tristeza.
El joven, con llanto y un nudo en la garganta, le preguntó a la Señora:
– “Qué sucedió? Dígame que sucedió…”
– “Dice el doctor que murió de tristeza… Ella dejó de comer… dejó de reír….No sabemos si el desamor la alejó de todo… No sabemos si el sentimiento de culpa la hizo infeliz… Te ha dejado esta carta…”
El comenzó a leer….
“Sabes amor? Yo también sentí lo mismo que tú…. El aire empieza a faltarme, Intento gritar pero no puedo, luces blancas iluminan mi habitación…me voy para siempre amor….Gracias por haber ido al Lago… gracias por estar aquí… Aunque en vida no me pudiste perdonar… Sé que ahora lo harás frente a mi…..”
El miró el cadáver…
Y sólo dijo:
– “Perdóname tú a mí……”
En el amor, en la amistad…en la familia… no dejemos entrar sentimientos mezquinos en nuestro corazón, como lo son el rencor, el odio, el orgullo, la ira, etc….
Aprendamos a perdonar y a pedir perdón No dejemos que mañana sea demasiado tarde…
Mírense a los ojos… y sientan lo bello que es “vivir y perdonar”.

APRENDE A APRECIAR EL ESFUERZO

” APRENDE A APRECIAR EL ESFUERZO”

Un joven fue a solicitar un puesto importante en una empresa grande. Pasó la entrevista inicial e iba a conocer al director para la entrevista final. El director vio su CV, era excelente. Y le preguntó: ” ¿Recibió alguna beca en la escuela?” el joven respondió “no”.
“¿Fue tu padre quien pagó tus estudios? “
” Si.”-respondió.
“¿Dónde trabaja tu padre? “
“Mi padre hace trabajos de herreria.”
El director pidió al joven que le mostrara sus manos .
El joven mostró un par de manos suaves y perfectas.
“¿Alguna vez has ayudado a tu padre en su trabajo? “
“Nunca, mis padres siempre quisieron que estudiara y leyera más libros. Además, él puede hacer esas tareas mejor que yo.
El director dijo:
“Tengo una petición: cuando vayas a casa hoy, ve y lava las manos de tu padre, y luego ven a verme mañana por la mañana.”

El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era alta.
Cuando regresó a su casa le pidió a su padre que le permitiera lavar sus manos.
Su padre se sintió extraño, feliz pero con sentimientos encontrados y mostró sus manos a su hijo. El joven lavó las manos poco a poco. Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su padre estaban arrugadas y tenían tantas cicatrices. Algunos hematomas eran tan dolorosos que su piel se estremeció cuando él la tocó.
Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos que trabajaban todos los días para poder pagar su estudio. Los moretones en las manos eran el precio que tuvo que pagar por su educación, sus actividades de la escuela y su futuro.
Después de limpiar las manos de su padre, el joven se puso en silencio a ordenar y limpiar el taller. Esa noche, padre e hijo hablaron durante un largo tiempo.

A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director.
El director se dio cuenta de las lágrimas en los ojos del joven cuando le preguntó: “¿Puedes decirme qué has hecho y aprendido ayer en tu casa?”
El joven respondió: -“lavé las manos de mi padre y también terminé de asear y acomodar su taller”
“Ahora sé lo que es apreciar, reconocer. Sin mis padres, yo no sería quien soy hoy. Al ayudar a mi padre ahora me doy cuenta de lo difícil y duro que es conseguir hacer algo por mi cuenta. He llegado a apreciar la importancia y el valor de ayudar a la familia.

El director dijo: “Esto es lo que yo busco en mi gente. Quiero contratar a una persona que pueda apreciar la ayuda de los demás, una persona que conoce los sufrimientos de los demás para hacer las cosas, y una persona que no ponga el dinero como su única meta en la vida”. “Estás contratado”.

Un niño que ha sido protegido y habitualmente se le ha dado lo que él quiere, desarrolla una “mentalidad de tengo derecho” y siempre se pone a sí mismo en primer lugar. Ignoraría los esfuerzos de sus padres.
Si somos este tipo de padres protectores ¿realmente estamos demostrando el amor o estamos destruyendo a nuestros hijos?
Puedes dar a tu hijo una casa grande, buena comida, clases de computación, ver en una gran pantalla de televisión. Pero cuando estás lavando el piso o pintando una pared, por favor que también él lo experimente. Después de comer que lave sus platos junto con sus hermanos y hermanas. No es porque no tengas dinero para contratar quien lo haga, es porque quieres amarlos de la manera correcta. No importa cuán rico seas, lo que quieres es que entienda. Un día tu pelo tendrá canas, igual que la madre de ese joven.
Lo más importante es que tu hijo aprenda a apreciar el esfuerzo y tenga la experiencia de la dificultad y aprenda la habilidad de trabajar con los demás para hacer las cosas.”