Historia en Facebook de ambulante de 93 años te hará reflexionar

Doña Abilia es una vendedora ambulante de 93 años que cada día sale a vender zapatitos de bebé que ella misma teje con mucha dedicación. Los años han pasado por ella, pero su espíritu emprendedor se mantiene intacto.

Sobre un plástico azul tiende sus productos en la Avenida Emancipación, en el Cercado de Lima, a pocos metros de la iglesia San Marcelo. Desde Villa El Salvador, al sur de la capital, se traslada cada día cargando sobre sus hombros el solo sentido de supervivencia.

Esta historia viene tomando relevancia en las redes sociales por diversos factores. Abilia trabaja de forma informal desde que perdió su puesto que tenía en un mercado, cuando aún era joven.

“Un día me caí, me rompí la cadera y dejé de trabajar. Al volver ya habían vendido mi puesto en el mercado y me quedé sin trabajo”, cuenta la señora, según la publicación que recoge Tessy Morote en Facebook.

Esta ambulante cuenta que es viuda y, a pesar de su edad, no le falta fuerzas ni motivación para salir a ganarse el pan de forma independiente. También afirma tener hijos, pero evita pedirles apoyo “porque no ganan mucho”.

Abilia es un número en la estadística de personas de la tercera edad que tienen que trabajar de forma informal para subsistir, en una sociedad donde la realidad también expone a ancianos abandonados por sus hijos.

Esta mujer continuará en la Avenida Emancipación ofreciendo los zapatitos que teje. Es lo que le gusta hacer, quizás tenga otras actividades, pero su labor deja una reflexión para que las autoridades volteen a ver las necesidades del adulto mayor con más énfasis.