Si corres detrás de alguien para que no se vaya, irás dejando tu dignidad en cada paso

Ciertamente en algunas oportunidades las cosas no resultarán como esperábamos, el amar lleva consigo riesgos asociados, entre los cuales se encuentra que terminemos con el corazón roto porque alguien no desea permanecer a nuestro lado.

Se dice que en el amor y en la guerra todo se vale, pero definitivamente esto debe tener como excepción: NO PERDER NUESTRA DIGNIDAD POR NADA NI POR NADIE. Nuestra dignidad debe ser la línea que ponga límite en nuestras acciones cuando intentamos recuperar o retener un amor.

Muchas veces la pareja o al menos una de sus partes, se encuentra en un estado de desánimo, de desinterés, de apatía y una inyección de esfuerzos puede darle un nuevo aire a la relación con muy buenos resultados. Sin embargo, debemos saber cuándo nuestros esfuerzos están teniendo un efecto positivo para la relación y para nosotros mismos, sin generar la autodestrucción.

“Tuve miedo de perder a alguien especial y termine perdiéndolo ¡pero sobreviví! ¡Y todavía vivo!”

De nada nos sirve retener a quien no tiene intenciones de quedarse, puede ser que logremos retrasar un final, pero cuando éste es inminente no habrá nada que podamos hacer para que esa persona pueda estar a gusto a nuestro lado… y nos podemos preguntar: ¿Qué sentido tiene estar junto a alguien que ya no desea estar con nosotros? ¿Tan poco sentimos merecer en el amor?

El amor es para disfrutarlo, vivirlo, vibrarlo con cada una de nuestras fibras, cuando se convierte en doloroso, en motivo de sufrimiento, es momento de soltar, de ver partir, quizás con nuestro corazón hecho añicos, aquello por lo que en un momento apostamos. Pero si podemos rescatar los aspectos positivos durante ese tránsito, nos daremos cuenta de que cualquier  relación en donde hayamos podido amar, es una gran ganancia en nuestras vidas.

Todo nos deja un aprendizaje y nos prepara para experiencias de mayor envergadura en el futuro, así que aprendamos a decir adiós de manera oportuna. Suplicar amor, conformarnos con migajas, no inspira amor, inspira en tal caso lástima y quizás culpas, pero ¿cuáles son los motivos por los cuales queremos que alguien permanezca a nuestro lado?

Aprendamos de las experiencias y saquemos provecho de ellas, olvidémonos de esos cuentos rosa que despiertan en nosotros altas expectativas, en los cuales el amor debe unir a una pareja por tiempos indefinidos, con radicales “para siempre”, el amor de dos durará lo que tenga que durar, se transformará de ser necesario, todo cambia y eso está bien. Lo que no puede estar bien es descuidar el que sin negociación debe durar toda la eternidad: el amor por nosotros mismos.

Alumna enfurece y agrede a su profesora en plena clase

Una descontrolada estudiante provocó a su maestra al fumar un cigarrillo en plena clase, para luego agredirla de la peor manera. Lamentable episodio quedó registrado en un video de YouTube.

Una estudiante, quien estaba fumando un cigarrillo dentro de su salón de clases, atacó brutalmente a su profesora en una escuela de la provincia argentina de La Pampa. El episodio quedó registrado en un video que fue subido a YouTube por un compañero de la adolescente.

En las imágenes de YouTube se puede ver como la estudiante provoca a su maestra al fumar un cigarrillo dentro del aula, para luego agredirla tomándola de los cabellos y lanzarle certeros puñetazos. Sus propios compañeros detienen el ataque y evitan que la situación sea aún más grave.

Sin embargo, segundos después la joven desafiante le tira un maletín a su profesora, quien no reacciona. En un tramo del video de YouTube se observa que la docente intenta salir del aula, pero la adolescente se lo impide.

Luego la profesora vuelve a su escritorio y saca su celular de su cartera para alertar la situación. Fue en ese momento que todo se sale de control. Y es que, la alumna le pregunta: “¿Estás llamando a la policía?” y le lanza una mochila a la cabeza, tal como se ve en YouTube.

Después, la alumna la coge de los cabellos nuevamente y le da puñetazos en la cara, mientras su compañeros, dos varones, intervienen para rescatar a la maestra. Uno de los compañeros de la adolescente filmó el hecho y lo subió a las redes sociales.

¿Bienes compartidos o separados en el matrimonio?¿Qué nos conviene más? Te damos algunos consejos

Hoy en día, los problemas económicos conforman un porcentaje importante de los motivos para las separaciones. Es mejor hablar de todo esto antes de formalizar la relación, que no queden al aire estos temas importantes que pueden ser causa de muchas peleas en el futuro.

Cuando una pareja contrae matrimonio lo hace con el firme convencimiento de que será para siempre, de que por siempre reinará la felicidad y ambos podrán vivir tranquilos y en armonía. Pero, ¿qué ocurre si se eso no ocurre?

Hay un dicho que dice que uno se casa con una persona y se divorcia de otra y este hecho explica muchos de los comportamientos que se observan en cuestión de separaciones matrimoniales.

Cuando llega el fatídico momento del divorcio salen a la luz temas bastante incómodos y uno de ellos es el dinero y los bienes que se poseen. Repartir lo que se tiene es complicado y puede llevar a situaciones incómodas si las cosas no se han establecido adecuadamente antes de que este momento llegue.

Por eso, pese a que parece que decidir sobre los bienes del matrimonio antes de la boda es pensar en una posible separación, tener todos los conceptos claros podrá evitarte muchos problemas si el amor no se mantiene para siempre.

Decidir entre bienes comunes o separados, un paso importante

Las posesiones es siempre un tema de discusión en un divorcio, pero cada día más las parejas tienen claro que es mejor dejar las bases bien definidas antes de comenzar la vida en común.

Además, cada vez las parejas se casan con más edad, por lo que llevan consigo un mayor número de posesiones y tienen más en cuenta todo lo relacionado con el reparto de bienes en caso de divorcio.

Para poder decidir qué es lo que más te conviene antes de plantear este tema con tu pareja es importante que sepas las diferencias entre ambos tipos de separaciones de bienes y las ventajas que la elección de un modo u otro puede aportarte.

Consejos para decidir entre bienes comunes o separados

Lo que se conoce con el término de régimen de bienes comunes hace referencia a que todo es de los dos miembros de la pareja. Es decir, cada miembro de la pareja aporta al matrimonio un determinado patrimonio, patrimonio que se irá ampliando con el fruto del trabajo, las adquisiciones o las herencias que reciban cada uno de ellos.

Esos dos patrimonios se unen en uno solo para crear un patrimonio común, el que pertenece al matrimonio.

Antes de decidirte por bienes comunes, te damos algunos puntos a evaluar en este caso:

Los patrimonios independientes pierden su identidad:

Ya no es “esto es tuyo y esto es mío”, todo es de los dos y así lo han decidido. Por eso, en el caso de que se llegue al divorcio bajo un régimen de bienes comunes todo será repartido a partes iguales entre los dos miembros de la pareja.

Aunque uno de los cónyuges haya aportado una mayor cantidad del patrimonio general, al final de la vida del matrimonio ambos tienen el mismo derecho, recibirán lo mismo cuando se produzca el reparto de lo que poseen.

Este es un punto decisivo a la hora de tomar la decisión antes de casarte. Si uno de los dos miembros aporta una cantidad mucho mayor que el otro cónyuge quizá conviene establecer un régimen de bienes separados, por lo que pueda pasar en el futuro.

Desde este punto de vista de que todo es de todos, las deudas también se incluyen.

Es decir, si existen deudas que se deben pagar en un régimen de bienes comunes se pagaran del patrimonio común. Por tanto, además de repartirse el patrimonio a partes iguales también puedes verte en la situación de tener que hacer frente a una deuda que ha contraído el que pronto será tu ex marido, por lo que se deben tener en cuenta este tipo de aspectos a la hora de tomar la decisión.

Otro aspecto que debe tenerse en cuenta es la dependencia que crean los bienes comunes en cuanto a la toma de decisiones. Es decir, si alguno de los cónyuges decide vender algún bien común de la pareja, por ejemplo, algún coche que hayan comprado mientras estaban casados, necesita el consentimiento del otro cónyuge para poder hacerlo.

Esto crea una dependencia que puede llegar a ser incomoda, ya que siempre es necesario que ambas partes estén de acuerdo en todas las decisiones relacionadas con los bienes comunes de la pareja.

Por su parte, el régimen de bienes separados se basa en que los patrimonios de cada uno de los miembros de la pareja siguen siendo independientes, como si no se hubiese contraído matrimonio.

Cada miembro mantiene la administración y la gestión de todo lo que poseía antes de casarse y de todo lo que adquiera después de casarse. No existe un patrimonio común.

Para decidir si este es el régimen que más te conviene, debes evaluar los siguientes puntos:

En el caso de tener bienes separados, en un divorcio cada miembro se queda con sus bienes. No tiene ningún derecho sobre los bienes del otro cónyuge, se mantiene la independencia de cada patrimonio y lo que ha aportado al matrimonio.

En este sentido, si uno de los miembros del matrimonio tenía un patrimonio muy superior al del otro miembro quizá le conviene establecer este régimen para mantener su posición en caso de separación.

Se mantiene una independencia total en cuanto a la gestión de los bienes. No es necesario dar ninguna explicación. Cada uno de los cónyuges es totalmente libre de decidir qué hacer con su dinero y sus posesiones, sin tener que pedir o dar explicaciones al otro cónyuge.

No es necesario el consentimiento de la otra parte de la pareja si se quiere vender o alquilar una posesión o se decide hacer algún tipo de inversión.

Un punto que debe tenerse presente en el caso de un régimen de bienes separados es que debe haber un consentimiento común para soportar las cargas comunes.

Es decir, el mantenimiento de una vivienda, de los hijos, etc., implican una serie de gastos que los miembros del matrimonio deben hacer frente. Aunque se tengan bienes separados se debe pactar cómo va a contribuir cada uno para hacer frente a esos gastos.

En el caso de que uno de los dos disponga de más medios económicos que el otro lo normal es que contribuya en mayor medida para el sustento de la unidad familiar.

Aunque se hable de bienes separados, también existen bienes comunes. Aunque este régimen establece que lo que compra cada uno se lo queda en caso de divorcio, si una determinad posesión se ha comprado durante el matrimonio y ambos miembros lo reclaman, deben demostrar a quién pertenece realmente.

En caso de no poder demostrarlo se producirá el reparto de ese bien a partes iguales, como si de un bien común se tratase.

Muchas veces no se toma esta decisión antes de la boda, bien por desconocimiento o bien simplemente por incomodidad de tratar un tema tan delicado cuando debe ser un momento de alegría y celebración.

En caso de no decidir abiertamente por un tipo de régimen o de otro se establece, normalmente, un régimen de bienes comunes donde todo es de los dos y se mantiene la esperanza de que el amor durará eternamente y nunca se tendrá que decidir qué es tuyo o qué es mío y cuanto de esto nos toca a cada uno.

Broma del shampoo regresa con fuerza, pero todo sale mal (VIDEO)

YouTube nuevamente sorprende con el regreso de la novena parte de ‘La broma del shampoo’; sin embargo, esta vez las cosas no salen como el youtuber las había planeado y terminan descubriéndolo en pleno acto.

YouTube está plagada de muchas bromas que llaman la atención de todos los cibernautas a raíz debido a los graciosos miembros que emplean para llamar la atención, y esta vez se trata de ‘La broma del shampoo’ que regresa en su novena edición a la plataforma web para arrancar más de una carcajada.

Para los que no han visto la producción anteriormente, esta broma consiste en molestar a todas las personas que hagan uso de las duchas en las playas, sin embargo, un pequeño detalle es el que más llama la atención, debido a que el shampoo nunca deja de correr por sus cabellos.

El youtuber se ubica detrás de una pared y hábilmente logra trepar, provocando que comience a correr el shampoo en el cabello y no deje de salir la espuma, logrando que muchos de ellos pierdan los papeles y no dejen de renegar por lo sucedido, ya que nunca imaginaron que aparecería shampoo en el agua.

Esta vez, la broma regresó en su novena edición titulada ‘Shampoo Prank Part 9’, y hasta el momento lleva más de un millón 400 mil visualizaciones, más de 50 mil likes y varios comentarios de sorpresa entre los cibernautas.

Es el canal ‘Hooman TV’ el encargado de la realización de estos vídeos, pero esta vez las cosas no salieron nada bien, debido a que una de las personas que fue víctima del shampoo se termina dando cuenta de lo sucedido y arremete contra el youtuber, logrando tumbarlo a la arena, sin que él pueda defenderse, y lo comienza a golpear frente a las cámaras.

El sentimiento de culpa en una relación existe y puede causarte daño

No dejes que el remordimiento o la culpa te impida seguir adelante con tu vida. No importa cuánto te repitas esas situaciones en la mente, no vas a cambiar algo que ya pasó, mejor enfócate en lo que si puedes hacer, mejorar tu presente para tener felicidad en tu día a día y un mejor futuro.

El sentimiento de culpa es una característica humana conocida como remordimiento. Este poderoso sentimiento te puede acarrear grandes molestias y muchas angustias sin poder evitarlo. Puede ser causado por muchos motivos y afectar la relación de pareja. Algunas veces se presenta tan solo por un momento, pero cuando persiste y se prolonga por algún tiempo puede causarte mucho daño. Un sentimiento de culpa te puede obsesionar hasta apoderarse de tu mente, haciéndote sufrir por horas; o quizás, durante varios días, semanas o meses.

De la carga emocional del sentimiento de culpa surgió el siguiente refrán popular, “no existe un peso superior al de un remordimiento”.

El peso de una relación anterior

Una relación afectiva puede ser afectada por remordimientos causados por diversos hechos ocurridos durante tu vida en pareja, inclusive, por sentimientos de culpa engendrados en anteriores relaciones afectivas heterosexuales, homosexuales o bisexuales.

Durante la vida cotidiana en pareja, diversos momentos te pueden recordar experiencias de pasadas relaciones; mas, sin darte cuenta los evalúas y estableces comparaciones. Muchas veces esto no pasa de ser algo pasajero, pero uno de esos momentos recordados puede convertirse en remordimiento.

Mucho más, si en ellos descubres la necesidad intensa de una relación anterior, instalándose en ti un sentimiento de culpa por no haber comprendido ese amor cultivado alrededor de tu pareja anterior.

Las consecuencias de una mentira aunque sea piadosa

Cuando en tu relación de pareja tienes un determinado período de tiempo conviviendo, ser descubierto de haber mentido te puede acarrear remordimiento, cuya carga emocional te agobiará y hará sufrir por largo tiempo. Haber dicho una mentira reduce la confianza depositada por tu pareja en la relación, reclamándote haber sido víctima de tu engaño.

La relación se enturbia instalándose la desconfianza y el distanciamiento afectivo, produciéndose ruptura de la vida cotidiana, pudiendo culminar en una separación. Resolver la situación pasa por reconocer la mentira, aunque haya sido para evitar a la otra parte un sufrimiento mayor, proponiéndose no mentir nunca más.

La infidelidad abierta y encubierta

Ser descubierto como infiel o temerlo, es causa de la instalación de un sentimiento de culpa con gran carga emocional. Quién pecó de infidelidad por circunstancias que no supo evitar o rechazar, y siente amor por su pareja, al ser descubierto sufrirá un remordimiento causado por el dolor, enfado y rechazo de su pareja.

Mas, quien fue infiel y no ha sido descubierto, cuando reconoce al amor como soporte de su relación, el remordimiento lo atacará causando mucho daño afectivo. Muchas veces, para detener la angustia y no sufrir, es necesario decir la verdad arriesgando acabar con la relación.

La desigual carga de responsabilidades

Otro sentimiento de culpa surge cuando en la relación, uno de los dos, consciente o inconsciente, descarga el peso de las responsabilidades en el otro.

Cuando este último lo reclama y pide detener el abuso, exigiendo un cambio de actitud, reconocer la situación que condujo a ello y rectificar. Si el abusador has sido tu, por no poner atención a la difícil situación causada a tu pareja, pero sientes amor y te importa esa relación; sufrirás remordimiento hasta aceptar el reclamo y asumir tus errores. Pedirás disculpas y rectificarás esperando el perdón.

El significado de una grosería

Muchas veces una relación ha sido construida sobre un lenguaje respetuoso del otro, pero a veces sin darte cuenta, insultas al otro en momentos de confusión o ira. Peor aún, sin conocer la reacción de tu pareja frente a una grosería o expuesta a ella como parte expresiva del lenguaje.

Quien considere la grosería como una ofensa moral grabada en piedra, se sentirá ofendido y humillado bloqueando la relación. El remordimiento puede afectarlos a ambos. Al primero, por reconocerse como ofensor del otro mediante groserías; y al segundo, por sentirse causante de la explosión grosera de su pareja y del sentimiento de culpa que lo afecta.

La ruptura del privilegio

En ocasiones se establece una relación bajo la tradición machista, donde la feminidad tiene privilegios por su “debilidad”, conduciendo a la masculinidad a satisfacer la mayoría de sus deseos; pero cuando esto no se puede cumplir, y quien hasta ese momento fuera privilegiada, bloquea la comunicación, te somete al chantaje, rechaza tu cariño y te amenaza con terminar la relación. Si la amas, sufrirás remordimiento por no haber podido complacerla.

Mas, si ella insiste sin comprender la imposibilidad de complacer todos sus deseos, buscarás establecer una nueva relación; pero esta vez, el sentimiento de culpa se instalará en quien sintió rescindidos sus privilegios, por terminar la relación.

El desprecio público

Un problema en la vida de una pareja causante de remordimiento es, haber sentido o haber sido sometido al desprecio público. En ese momento afloran la dignidad y la defensa de los valores morales del ofendido, reclamando la ofensa como una blasfemia a los dioses.

La relación al instante se deteriora y el sentimiento de culpa te acosará si tu has provocado la situación, sin ninguna intención, pero eres acusado de denigrar a tu pareja, sin considerar el haberlo hecho de manera no intencional. Disculparse, sin someterse al chantaje del flagelo de quien se siente despreciado, valorando la importancia de la relación, con el tiempo puede abrirse el camino a la reconciliación.

No valorar suficiente a la pareja

Una relación afectiva necesita del acompañamiento y apoyo del otro. Más de una vez uno de los dos aporta más elementos que el otro, aunque no siempre sean aportes económicos; pero en algún momento, uno de ellos siente necesidad de reclamar porque su aporte no es valorado como debería serlo.

La relación entra en crisis apoderándose del acusado un sentimiento de culpa agobiante, agravándose aún más la situación si amas a tu pareja. Solo una revisión sincera del aporte de ambos a la relación puede resolver el inconveniente, encontrando juntos razones fundadas o infundadas; si sucede esto último, el remordimiento se apoderará de quien se sintió devaluado.

El menosprecio del trabajo del otro

En muchas relaciones se establece el principio de competencia, marcando ambos qué hacen y cuánto aportan a la relación. Cuando uno de los dos se destaca por su capacidad intelectual, habilidades y destrezas en diversos oficios o por su especialidad profesional, mostrando ante los demás ser quien más aporta a la relación, el otro siente desprecio por el fruto de su trabajo, bloqueando la relación y produciendo una crisis en la pareja.

Si tu provocaste la situación, reconoce tu error. Un remordimiento te hará sufrir exigiéndote rectificar y disculparte. De no hacerlo, no aflorará el perdón y destruirás la relación.

El rol de los celos

En relación de pareja los celos producen situaciones desagradables, a veces son provocados por una parte de la relación para atraer la atención de la otra. Otras veces no son sino imaginaciones de quien siente inseguridad; pero también existen parejas donde en presencia del alcohol, uno de los dos se comporta de manera impropia, intentando atraer alguien extraño a su relación, sin control.

Al recuperar la plena conciencia y sentir la furia de los celos en su relación, le atacará el remordimiento por lo ocurrido, sintiéndose obligado a pedir perdón. Este puede o no llegar, lo cual dependerá de la magnitud del agravio sufrido por la otra parte de la relación.

¿Con cuál de estas 4 personas te identificas?

Elige uno de estos señores y descubre el resultado de lo que refleja tu elección.

Desde que nos despertamos hasta que nos vamos a dormir, todo lo que sucede en nuestro día son elecciones, una detrás de otra. Son estos pequeños dilemas y sus resultados los que reflejan algo de forma inconsciente.

El psicólogo Daniel Kahneman demostró que nuestro cerebro tiene dos vías con las cuales tomamos las decisiones. Una vía más rápida: intuitiva y emocional (la que más solemos utilizar) y otra vía que es más lenta: supone esfuerzo y es racional. De una forma u otra somos responsables de nuestras decisiones y es algo que no podemos obviar.

Elige uno de estos señores y descubre el resultado de lo que refleja tu elección.

Señor 1

Eres una persona que acepta las cosas tal y como vienen. No es que te rindas fácilmente, simplemente es que has aceptado que no puedes hacer nada para cambiar las cosas y lo asumes. Evitas las discusiones siempre que puedes, sobre todo porque prefieres la tranquilidad. Tampoco te gusta el barullo ni los ruidos fuertes. Normalmente eres un ser honesto y amable.

Señor 2

Eres una persona impulsiva. En ocasiones tomas decisiones rápidas y precipitadas y eso puede traer malas consecuencias. No te tomas tiempo para analizar las situaciones detenidamente y te cuesta vislumbrar los pros y contras a mediano/largo plazo. Mucha gente piensa que eres terco, pero esto se debe a la dureza de tu carácter.

Señor 3

Eres de los que van directamente a la conclusión de las cosas. Nunca te das por vencido y siempre intentas hacer valer tus derechos. Los negocios se te dan bien y puedes llegar muy lejos en ese mundo. Tienes un don natural para planear estrategias y llevarlas a cabo.

Señor 4

Eres un auténtico rebelde. Eres capaz incluso de ir contra tus propias ideas, solo para probar hasta dónde puede llegar la otra persona. Para ti todo es una forma de jugar y de divertirte. Solo se vive una vez y quieres aprovecharlo al máximo. Llevas en la sangre el ser un revolucionario y eso nadie lo puede cambiar.

¿Te sientes identificado con alguna de las descripciones?

Apaga la luz

Un montón de hombres se preguntan porque algunas mujeres en la intimidad, tienen la tendencia de cubrirse la cara y decir: “pero apaga la luz”.
Déjame contestarte esa pregunta…
La mayor parte del tiempo por el que las mujeres hacen esto, es porque se sienten inseguras acerca de su cuerpo. Como sí su cuerpo no fuera suficientemente bello! Se cubren la cara porque no quieren ver la reacción del hombre al ver su cuerpo completamente desnudo.
La mayoría de los hombres cuando acaben de tener sexo con una mujer o vayan a tener, para donde sea que vayan, deben de entender que algunas mujeres están confundidas con su cuerpo.
Sobretodo cuando existen hombres que las hacen sentir de esa manera, haciéndolas pensar que su cuerpo no es suficiente y bajándoles el autoestima, solo porque los inseguros y egoístas son ellos.
La próxima vez que veas a una mujer haciendo esto, besa su frente o acercarte a su oído y susurrale que tiene un cuerpo espectacular, abrázala y deja el sexo para después. Primero dale la seguridad de que su cuerpo es hermoso y agradécele a esa mujer por permitir que ocurriera ese momento. Sino, mejor no te acuestes con ella. Porque simplemente no la mereces.
Comparte este mensaje porque la mujer más bonita del mundo, no tiene idea de que es ella la que esta leyendo esto !

 

Querida esposa

“Querida esposa: Comprenderás que ahora que tienes 54 años, yo tengo ciertas necesidades que tú ya no puedes satisfacer. Soy muy feliz contigo, te considero una esposa maravillosa y sinceramente, espero que no te sientas herida u ofendida al saber que cuando recibas este fax, voy a estar teniendo sexo en el Hotel Camino Real con Vanessa, mi secretaria, que tiene 18 años. No obstante, llegaré a casa antes de la medianoche”.
Cuando el hombre vuelve a su casa, se encuentra una nota sobre la mesa del salón que dice:
Querido esposo: He recibido tu fax y no puedo evitar darte las gracias por el aviso. Aprovecho la oportunidad para recordarte que tú también tienes 54 años. Al mismo tiempo, te comunico que para cuando leas este mensaje, estaré dándome un revolcón en el Gran Hotel Fiesta con Miguel, mi profesor de tenis que, al igual que tu secretaria también tiene 18 años.
Como además de ser un empresario de éxito, eres licenciado en Matemáticas, podrás comprender fácilmente que estamos en las mismas circunstancias, pero… con una pequeña diferencia:

“18 entra más veces en 54, que 54 en 18″. Por lo tanto, no me esperes esta noche, llegaré mañana.”